En la actividad, organizada por la Municipalidad de Heredia, participó la diputada del Partido Liberación Nacional Ángela Aguilar, firmante de la propuesta.
Vecinos de Heredia participaron este domingo en la marcha “Ni una Huella Menos”, organizada por la Municipalidad de Heredia.
En ese espacio, la diputada liberacionista Ángela Aguilar firmó el proyecto de “Ley de Fortalecimiento de la Protección y el Bienestar Animal”, que busca elevar las sanciones contra el maltrato y la crueldad, cerrar vacíos jurídicos y dotar al país de herramientas modernas para proteger a los animales.
El proyecto propone cambios en el régimen sancionatorio: la crueldad animal pasará de seis meses a dos años de prisión a un rango de uno a tres años; la muerte de un animal, que hoy se castiga con seis meses a dos años, se sancionará con dos a cuatro años de prisión, agravada si ocurre en una intervención sin supervisión veterinaria; las peleas de animales, actualmente castigadas con penas de tres meses a un año, pasarían a un rango de uno a tres años de prisión; y el maltrato leve o abandono se sancionará con multas más altas, de cincuenta a cien días, complementadas con trabajo comunitario y programas de educación obligatoria.
Además, la iniciativa incorpora definiciones claras de maltrato, crueldad y negligencia, para evitar interpretaciones ambiguas y dar seguridad jurídica.
Se crea una Fiscalía Especializada en Protección Animal dentro del Ministerio Público, así como un Registro Nacional de Personas Inhabilitadas para la Tenencia de Animales, administrado por el Servicio Nacional de Salud Animal.

El proyecto también obliga al Estado y a las municipalidades a implementar programas de esterilización masiva, adopción responsable y campañas educativas, reforzando la prevención y la sensibilización ciudadana.
En materia veterinaria, se fortalece la regencia obligatoria en albergues y bioterios, se establece la suspensión inmediata del Certificado Veterinario de Operación por ausencia de regente, y se exige que las campañas itinerantes cuenten con autorización previa, contrato escrito y registro obligatorio.
Con ello se garantiza la trazabilidad del acto médico veterinario y se cierran espacios de informalidad que ponen en riesgo la salud animal y pública.
“Hoy marchamos por los que no tienen voz en la Asamblea Legislativa, pero sí tienen huellas que nos acompañan cada día. Este proyecto busca que esas huellas nunca se borren por el maltrato o la indiferencia. Ni una Huella Menos”, expresó la diputada durante la marcha.






