Muchas personas comparten imágenes y publicaciones sin verificar si corresponden a las personas o sucesos reales. El uso de IA para «mejorar» fotos o videos puede provocar confusiones de identidad.
La práctica de compartir publicaciones en redes sociales, sin verificar el contenido, podría ocasionarle problemas de diversa índole, entre ellos, legales.
Un ejemplo de esto son las llamadas “cacerías” en las cuales, muchas personas, simultáneamente, tratan de identificar y encontrar a protagonistas de videos o fotografías cuyo contenido es viral.
Los objetivos de estas “cacerías” pueden ser: exaltar y compartir alguna conducta sobresaliente o censurar, reprochar o hasta amenazar por actos negativos.
Un ejemplo fue el caso de una agresión ocurrida en Tibás el pasado lunes cuando un sujeto bajó de un vehículo, empujó y botó de una motocicleta a una mujer y a una niña.
Los hechos quedaron grabados en la cámara del “dash” de un vehículo y circularon rápidamente en redes. Las imágenes, un tanto borrosas, no permitían identificar al sujeto.
Ante este panorama, varias personas pidieron a asistentes de Inteligencia Artificial (IA) que depuraran las tomas para mostrar el rostro del hombre. Los resultados obtenidos se compartieron sin seguridad de que el rostro mostrado fuera realmente el del sospechoso.
El abogado y analista de temas judiciales, Kendall Ruiz, explicó que el proceso con la IA podría ser inexacto y ocasionar muchos inconvenientes. Existe el riesgo de acusar a alguien que no tuvo relación con lo ocurrido.
Quienes comparten las imágenes o mensajes, sin verificar, podrían estar calumniando, difamando o amenzando a una persona.
«Yo recibí varios mensajes de disintintas personas que las estaban acusando porque se parecían muchísimo al de la foto», explicó.

En el caso de Tibás, de inmediato, comenzaron las conjeturas y los usuarios se centraron en buscar a quién se parecía el hombre de la foto mejorada.
El abogado especialista en Derecho Informático, José Adalid Medrano, afirmó que es delicado dar por hecho que una imagen retocada con Inteligencia Artificial corresponda a la realidad.
«No podemos confiar en la precisión de las herramientas de Inteligencia Artificial, por lo tanto, basarnos en ellas para denunciar a una persona a nivel público no solo es irresponsable sino que también puede traer consecuencias legales tomando en cuenta que podríamos estar lesionando el honor ajeno», recalcó.

Preocupado por amenazas
El comerciante de Desamparados, Jorge Amador, subió un video a redes sociales para decir que era víctima de la “cacería” de redes sociales pues lo señalaron injustamente como el responsable de agredir a una mujer y una niña en Tibás cuando ni siquiera estuvo en el lugar.
Amador habló con Noticias Columbia para contar su experiencia. Afirma que recibió amenazas e incluso se vio obligado a cerrar por varias horas su negocio.
Relató que al momento de la situación en Tibás, él estaba en su local y que las cámaras de video del lugar así lo acreditan. «El que quiera consultar, las puertas de mi negocio están abiertas», dijo.
«Empezaron las amenazas (en redes)… ‘yo sé donde usted trabaja’, ‘le vamos a tirar una bomba’, ‘cierre mejor su negocio’, ‘lo voy a ir a buscar’ y cosas así», comentó.
«Mi hija no durmió, mi esposa no durmió de estar en eso, contestándole a las personas, negando y negando», añadió.
Esta es la entrevista:

*La fotografía principal se usa con fines ilustrativos.





