Expertos dudan de la iniciativa, impulsada por el Frente Amplio y aprobada en primer debate.
La Administración Tributaria tendrá que publicar todos los meses la lista de personas y empresas que le deben dinero a la Hacienda Pública, junto con los montos que adeudan.
Además, en ese mismo listado se incluirán los nombres de quienes no han presentado sus declaraciones o realizan actividades económicas sin estar inscritos como contribuyentes.
Así se desprende de un proyecto de ley aprobado en primer debate este martes en el Plenario Legislativo.
La nueva ley también obligará a Hacienda a publicar, una vez al año, la lista de los grandes contribuyentes nacionales que reportaron pérdidas o ganancias iguales a cero durante el año fiscal anterior.
Toda esta información deberá estar disponible en una página web de acceso público, para que cualquier persona pueda consultarla.
El diputado del Frente Amplio (FA), Jonathan Acuña, quien propuso la iniciativa, celebró la aprobación del texto y mencionó que existen cambios respecto de cómo se entrega dicha información en la actualidad.
«En el pasado, un grupo de ciudadanos y ciudadanas tuvieron que ir a la Sala Constitucional y fue la Sala Constitucional la que obligó al Ministerio de Hacienda a hacer pública esta información. Ya no será necesario con esta nueva ley que los ciudadanos tengan que ir a tocar la puerta del Ministerio de Hacienda a solicitar información que es de claro carácter público, sino que el propio Ministerio de Hacienda tendrá que subirla a su web todos los años», detalló el frenteamplista.
El exministro de Hacienda, Elian Villegas, explicó que este tipo de publicaciones no suelen generar un incremento de la recaudación fiscal.
Además, indicó que la información que establece el proyecto de ley para su divulgación ya es pública y accesible, según disposiciones de la Sala Constitucional.
«La aprobación de una ley que tiene como finalidad obligar al Ministerio de Hacienda a publicar la lista de las personas físicas y jurídicas que declaran en cero, así como de aquellas que tienen deudas con Hacienda, es una ley que busca tener un efecto positivo en la recaudación tributaria. Sin embargo, debemos tomar en consideración que esas listas son listas que ya tienen el carácter de públicas, incluso por disposición de la Sala Constitucional. Ya desde hace rato, si uno busca en internet encontrará que los medios de comunicación constantemente están realizando publicaciones en ese sentido. Así es que no es algo novedoso para lo que es propiamente las obligaciones del Ministerio de Hacienda y la Dirección de Tributación y desde ese punto de vista no es de esperar que tenga un impacto significativo en un mayor cumplimiento tributario.
Creo que el enfoque de Tributación en este momento más bien debería estar en lo que tiene que ver propiamente con la entrada en funcionamiento de los nuevos sistemas que se están creando a la luz de Hacienda Digital. También con la interoperabilidad que tiene que darse entre ese sistema de Tributación y el sistema de aduanas. Eso sí va a permitir una mayor recaudación del IVA, una mayor recaudación de renta y a partir de ahí una reducción en la evasión tributaria y por consiguiente una mejora en las cifras fiscales, que es lo que a todos los costarricenses nos interesa», mencionó el exjerarca de Hacienda.
Finalmente, el gerente de Impuestos de ICS, Leonardo Ávila indicó que si bien el propósito de la iniciativa es promover la transparencia, si esta información se comunica de manera incorrecta podría provocar afectaciones en la reputación y competitividad de las empresas.
«La publicación de una lista de grandes contribuyentes con pérdidas parte de una premisa simplificada, que declarar resultados negativos o sin impuesto es indicio de evasión o elusión fiscal. En la práctica, esto es incorrecto. Existen múltiples razones legítimas y documentables por la cual una empresa puede registrar pérdidas contables o fiscales. Fuerte inversión en capital, amortización de activos, depreciación acelerada, ajustes de precio de transferencia o incluso incentivos temporales, como ser parte de un régimen de zona franca, son algunos de los ejemplos. Sin embargo, al hacerse pública una lista sin contexto, se genera un riesgo reputacional inmediato. Una interpretación equivocada por parte del público, los medios o los competidores puede dañar la credibilidad de una empresa, afectar la relación con sus inversionistas y provocar incluso consecuencias financieras injustificadas.
La transparencia fiscal debe servir para fortalecer la confianza y la rendición de cuentas, no para generar percepciones erróneas. Publicar nombres sin contexto no mejora el control tributario, pero sí puede deteriorar el clima de inversión y la relación de la cooperación entre el sector privado y la administración pública. Si la medida prospera en segundo debate, será esencial que el Ministerio de Hacienda pueda establecer criterios técnicos, salvaguardarlos de verificación y explicaciones públicas adecuadas, de modo que la transparencia no se convierta en una estigmatización. El verdadero desafío no es exhibir contribuyentes, sino interpretar correctamente la información fiscal para que la sociedad comprenda que pérdida no significa evasión, sino en muchos casos inversión, ciclo o estrategia empresarial legítima», advirtió Ávila.





