Según el exdirectivo de la CCSS, Jorge Luis Araya, la institución debe contar con una Gerencia General fuerte, pero no con una Presidencia Ejecutiva.
Dos exdirectivos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) afirmaron que la institución tiene problemas en su gobernanza, específicamente derivados de situaciones que se viven en el órgano superior de decisión.
Así lo indicaron durante una comparecencia ante la comisión legislativa que investiga aparentes irregularidades en la Caja, donde fueron convocados para hablar sobre detalles del caso Barrenador; sin embargo, todos se acogieron a su derecho de no responder, ya que son parte de los investigados.
Para el exdirectivo de la Caja, Jorge Luis Araya, quien representaba a la UCCAEP en dicha instancia, ha quedado claro que no debe existir la figura de la Presidencia Ejecutiva en la institución.
De igual manera, señaló que la Caja debe contar con dos juntas directivas.
«Yo creo, y esto no es caudal mío, sino que la misma Contraloría General de la República ha señalado que dada la complejidad de la Caja, la Caja debería tener dos juntas directivas, no una. Una enfocada en materia de salud, enfermedad y maternidad y otra enfocada en red en temas de invalidez, vejez y muerte. Los compañeros que fueron miembros de junta directiva en su momento no me dejarán mentir, usualmente los temas de pensiones quedan muy relegados en el día a día de la Junta Directiva y a veces se dejan de último o quedan para otra sesión.
Entonces, yo sí considero que deberían haber dos juntas, una específica para pensiones, para tratar los temas de pensiones. Esto que voy a mencionar es una opinión personal, no es una opinión institucional, yo creo que la Caja debería tener una Gerencia General fuerte y no una Presidencia Ejecutiva. La Caja lo que debería tener es una Presidencia de junta directiva, pero no ejecutiva», apuntó el exdirectivo.
De igual manera, Araya afirmó que también es necesario que se modifiquen las dietas que reciben los directivos de la Caja.
Para el exrepresentante de los patronos en la institución, el monto percibido no corresponde con el nivel de trabajo que tienen los directores.
«Otro tema que ahora como ex miembro de la Junta Directiva creo que también me parece importante señalarlo, aunque es bastante impopular de pronto, es el tema de las dietas. El tema de las dietas creo que es un tema también a entrar a considerar para que ustedes lo analicen, si van a hacer algún informe eventualmente, incluso hacer alguna reforma.
Creo que a la Junta Directiva de la Caja tienen que llegar las mejores personas de este país. Debe haber algún incentivo también para que estas personas que se dedican a otras cosas aporten a la institución desde su conocimiento, desde su formación, desde su experiencia y me parece que esto es algo que también está pendiente de entrarle», añadió Araya.
Finalmente, el también exdirectivo de la Caja, Roberto Quirós, señaló que los directores tienen un trabajo arduo en la institución, por lo que sería una buena medida disminuir el plazo máximo por el cual pueden permanecer en dicho puesto.
«Me parece que un periodo de 8 años es un periodo demasiado largo. Un periodo de 6 años es suficiente para dar los aportes que la institución requiere y no me parece conveniente esa reelección continua, a pesar de que yo en su momento tuve la posibilidad de estar en tres gobiernos distintos (…), fue extenuante.
Déjeme decirle que el tiempo que invierte un director en una junta directiva como estas para hacerlo responsable, por lo menos en mi caso, excedía las 12 horas diarias y era tan solo para estudiar documentos y temas que se abordan en la Junta Directiva. Tome en consideración que una acta de sesión de junta directiva contiene entre 120 y 200 páginas. Las sesiones duran de las 8 de la mañana, 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde, incluso con un esfuerzo físico enorme. Esto sin contar reuniones de comisiones y sectores», afirmó Quirós.





