Lo que parecía una noche complicada para Christian Watson terminó convirtiéndose en una de las historias más sorprendentes de la jornada de la NFL. El receptor de los Green Bay Packers fue trasladado a un hospital durante el Thursday Night Football ante los Carolina Panthers, pero regresó al estadio en ambulancia y volvió al terreno de juego para ayudar a su equipo a conseguir la victoria.
La situación ocurrió durante el segundo cuarto, cuando Watson atrapó un pase profundo de 53 yardas del quarterback Jordan Love. Sin embargo, al completar la recepción, cayó con fuerza sobre el balón y recibió el impacto de dos defensores de Carolina, lo que le provocó una lesión en el pecho.
El jugador tuvo dificultades para respirar y posteriormente comenzó a escupir sangre, por lo que el cuerpo médico de Green Bay decidió trasladarlo a un centro hospitalario para realizarle estudios y descartar posibles complicaciones internas.
Aunque inicialmente parecía que su participación había terminado, los resultados médicos descartaron una hemorragia interna. Watson confirmó después del encuentro que sufrió una fractura en una costilla, pero recibió autorización para regresar a la actividad deportiva.
La vuelta también tuvo una particularidad: El receptor regresó a Lambeau Field en la misma ambulancia que lo había llevado al hospital. Su aparición provocó una enorme ovación de los aficionados y sorprendió incluso a sus propios compañeros.
Con protección adicional alrededor de la zona afectada, Watson volvió a incorporarse al partido cuando restaban poco más de cuatro minutos del tercer cuarto. Incluso, consiguió completar dos recepciones más antes de finalizar el encuentro.
Al terminar el compromiso, el jugador reconoció que nunca quiso abandonar el partido y que su intención era regresar desde el primer momento. También bromeó sobre su particular entrada al estadio, comparándola con una aparición de WWE, espectáculo que acostumbraba ver durante su infancia.
En lo deportivo, Watson terminó con ocho recepciones para 113 yardas, convirtiéndose en el receptor más productivo del encuentro. Seis de esas atrapadas y 100 yardas llegaron antes de su traslado al hospital.
Los Packers, por su parte, consiguieron imponerse 27-19 a Carolina y mejoraron su registro en la temporada a 5-3. Sin embargo, más allá del resultado, la noche quedó marcada por la extraordinaria secuencia de Watson: sufrió una fractura, fue al hospital, regresó en ambulancia y volvió a jugar.





