Este miércoles se dieron a conocer los principales resultados de la cuarta Encuesta Nacional de Juventudes, a propósito del Día Internacional de la Juventud.
El nivel de educación, la formación continua, el trabajo y la atención de la salud mental en los jóvenes costarricenses cambiaron en 8 años.
Así se desprende de la cuarta Encuesta de Juventudes que presentó el Ministerio de Cultura y Juventud este miércoles, a través de la directora del Consejo de la Persona Joven, Esmirna Salmerón, y el viceministro de Juventudes, Miguel Arrieta.
El estudio se aplicó a 6.418 personas jóvenes entrevistadas entre septiembre del 2025 y marzo del 2026, en ámbitos como educación, empleo, salud mental, salud reproductiva y conectividad.
Costa Rica tiene 1.552.081 personas jóvenes, es decir, personas entre 15 y 35 años, de los cuales el 50.3% son hombres y 49.7% mujeres.
Mejores niveles de educación
Según los expositores, hubo avances en cuanto a los niveles de educación en ocho años.
“Respecto al 2018, teníamos un 23% de esta población joven solamente con primaria, o menos de primaria, o sea, primaria inconclusa, y actualmente estamos en un 11%; a nivel de secundaria todavía esa proporción es más sobresaliente, pasamos de un 54% a un 64%, y la universitaria también tuvo un incremento importante; además, más personas jóvenes están completando bachillerato, en el 2018, por ejemplo, este dato era del 68% y a la fecha es 81.5%”, detallaron los voceros.

Según los datos, las mujeres permanecen más en educación, y hay diferencias en cuanto al territorio.
También se presentan desafíos en el ámbito educativo, como desacuerdos entre pares y dificultades académicas.

Con respecto al empleo, hay algunas brechas en el acceso para los jóvenes.
“De las juventudes trabaja el 54.1%, y esto establece la primera brecha: los hombres tienen 66% de trabajo y las mujeres apenas alcanzan el 41%, y si hablamos ya en temas de edad, tenemos a una población de 15 a 17 años con un 15% de trabajo, que es una población que se supondría debería estar en otro tipo de actividades, luego de ahí podemos ver cómo a mayor edad se incrementa, por supuesto, las personas que están trabajando; estas oportunidades laborales cambian según el sexo y la etapa de vida y nuevamente supone retos muy importantes con las poblaciones de menor rango de edad”, indicaron.
Según la Encuesta, quienes no tienen trabajo se dedican a otras acciones: 43.1% estudia, 30.8% realiza tareas del hogar y 10.8% busca trabajo.
Bienestar y salud mental
También se obtuvieron datos sobre consumo de sustancias o drogas, que en su mayoría responden a dejar el mismo consumo, estrés, ansiedad y depresión.
Además, aumentó la búsqueda de atención de la salud mental entre las personas entre 15 y 35 años.
“El tema de salud mental por muchísimos años fue un tabú, los jóvenes no buscaban apoyo, de 2018 a la actualidad la búsqueda de apoyo profesional ha aumentado, por ejemplo, el apoyo para disminuir o dejar de consumir alguna sustancia pasó de 32.5 a 40.9%; de hablar del estrés excesivo y buscar ayuda sobre este tema pasó de 10.1 a 31.7%; la ayuda para apoyarse en el tema de ansiedad pasó de 6.2 a 27.8% y de depresión de 6.2 a 20.5%”, se detalló.

En el estudio también se evaluaron otros aspectos como embarazo, violencia sexual, confianza institucional y acceso a internet.
Lo que se busca con esta información es que se traduzca en acciones concretas para esta población, según los jerarcas de Juventud.





