- Planteamiento refleja una de las principales preocupaciones técnicas que han acompañado históricamente las propuestas ferroviarias en Costa Rica: la posibilidad de desarrollar sistemas modernos, pero desconectados de las dinámicas reales de movilidad urbana.
La discusión técnica alrededor del tren eléctrico de pasajeros volvió a encenderse esta semana luego de que especialistas en transporte advirtieran que el éxito del proyecto no dependerá únicamente de construir la infraestructura ferroviaria, sino de lograr que el sistema sea accesible para los usuarios y se conecte eficientemente con el resto del transporte público.
Ese fue el principal señalamiento planteado por la Asociación Costarricense de Ingeniería de Transporte (ACITRA) durante una conferencia técnica organizada junto al Instituto Costarricense de Ferrocarriles, en momentos en que el Gobierno intenta consolidar el impulso político del proyecto tras la firma de la ley vinculada al crédito internacional para financiar la obra.
El presidente de ACITRA, Daniel Chacón, aseguró que uno de los principales retos será evitar que el tren opere como un sistema aislado o demasiado costoso para la realidad económica del país.
“Parte de lo que se tiene que revisar a nivel técnico primero que todo la accesibilidad que tiene que tener el servicio, que sea fácil de utilizar para las personas y que también tenga un costo adecuado para el nivel de vida que tenemos en el país”, afirmó.
La organización insistió además en que la intermodalidad será determinante para el funcionamiento del proyecto, especialmente en una Gran Área Metropolitana donde miles de personas dependen diariamente de combinaciones entre buses, trenes y otros medios de transporte.
“Tiene que haber en las estaciones principales y también en las secundarias algunos otros servicios de transporte que también sean masivos y que se complementen con el servicio del tren eléctrico”, agregó Chacón.
El planteamiento refleja una de las principales preocupaciones técnicas que han acompañado históricamente las propuestas ferroviarias en Costa Rica: la posibilidad de desarrollar sistemas modernos, pero desconectados de las dinámicas reales de movilidad urbana.
La advertencia surge mientras el Gobierno intenta relanzar políticamente el proyecto ferroviario y defender el rediseño impulsado por la actual administración frente a las críticas surgidas desde sectores vinculados al plan original promovido durante el gobierno de Carlos Alvarado Quesada.
Durante la firma de la ley relacionada con el financiamiento del proyecto, el Ejecutivo incluso presentó un video para cuestionar afirmaciones realizadas anteriormente por la ex primera dama Claudia Dobles sobre el nuevo diseño ferroviario.
En el material, el Gobierno rechazó que se hayan eliminado pasos a desnivel sin estudios técnicos y aseguró que sí se realizaron microsimulaciones viales. También negó que el nuevo proyecto resulte más caro que la propuesta anterior.
Sin embargo, Dobles respondió posteriormente desde el plenario legislativo cuestionando las cifras utilizadas por el Ejecutivo.
Según la ex coordinadora del proyecto ferroviario anterior, el costo real del nuevo tren no puede limitarse únicamente al crédito internacional aprobado.
“El costo real del proyecto no es de 800 millones. El costo real del proyecto es de 943 millones”, señaló.
Dobles afirmó además que, al comparar la inversión total frente a la cantidad de kilómetros contemplados, el nuevo diseño terminaría teniendo un costo por kilómetro superior al proyecto original.
Mientras tanto, el presidente ejecutivo de Incofer, Álvaro Bermúdez, defendió que el proyecto permitiría transformar el sistema de movilidad de la Gran Área Metropolitana.
“Tendremos un sistema ferroviario que va a operar todo el día, todos los días de la semana”, afirmó.
Bermúdez aseguró que el tren tendría frecuencias de hasta diez minutos en horas pico y contribuiría a reducir la contaminación y la congestión vial mediante la sustitución gradual del transporte ferroviario diésel por operación eléctrica.
“Muchos vehículos de personas que utilizan el carro hoy en día se van a poder pasar al sistema ferroviario”, indicó.
El jerarca también destacó que la integración entre estaciones ferroviarias y centros urbanos será uno de los beneficios centrales del proyecto, precisamente uno de los puntos donde ACITRA considera que deberá existir mayor rigurosidad técnica.
La agrupación de ingenieros sostuvo que el proyecto todavía se encuentra en una etapa donde es posible realizar ajustes importantes antes de entrar a fases más avanzadas de construcción y ejecución.
“La magnitud del proyecto significa que hay muchos retos que se tienen que sobrepasar y muchos obstáculos que hay que discutir para que realmente tenga un impacto a nivel país”, manifestó Chacón.
El debate ocurre en un contexto donde Costa Rica enfrenta un deterioro progresivo en la movilidad urbana, marcado por presas cada vez más extensas, aumento en tiempos de traslado y saturación de las principales rutas de ingreso a San José.
Ese escenario ha convertido al tren eléctrico en una de las principales apuestas de infraestructura pública de los últimos años, pero también en uno de los proyectos más expuestos al debate político y técnico sobre costos, alcance y capacidad real de transformar la movilidad del país.





