Experimentado cruzrojista comentó que, en redes sociales, ha visto imágenes de personas que ingresaron al sitio del accidente. Foto: Warner Rojas.
El cerro Pico Blanco, que se ubica entre Escazú y Santa Ana, es un sitio muy visitado por senderistas o personas que hacen caminatas en montaña. También es uno de los puntos en los cuales la Cruz Roja realiza con mayor frecuencia operativos de búsqueda por extravíos.
El pasado 25 de noviembre, una avioneta se estrelló cerca de la cima. La tragedia dejó cinco personas fallecidas y una sobreviviente.
El montañista costarricense, Warner Rojas, quien participó en los operativos de rescate, dijo que existe el riesgo de que aumenten los extravíos en Pico Blanco debido a la presencia de personas que, por curiosidad, quieren llegar al punto donde ocurrió la emergencia.
Rojas forma parte de un grupo denominado «Coyotes», conformado por personas de la comunidad que conocen bien la montaña. «Ahora con la caída de esta avioneta, la afluencia de gente que va a ir al lugar a ver, va a ser muy alta; entonces, el impacto y las situaciones de que gente se pueda extraviar va a seguir siendo altas», comentó.
De cuidado
Alexánder Rodríguez, coordinador de la Unidad de Búsqueda y Rescate Terrestre de la Cruz Roja, comentó que no está en las manos de la institución restringir o impedir que alguien salga en busca de la avioneta. Ante esa circunstancia, el llamado que se hace es a la responsabilidad y a la precaución.
«Esto es un ‘boom’ ahora para mucha gente curiosa que se va a dedicar a subir a Pico Blanco y llegar hasta donde está la avioneta», expresó.
El socorrista no descarta que algunas de estas incursiones incluso tengan como fin el llevarse partes de la aeronave siniestrada. Añadió que, en redes sociales, ya ha visto imágenes de personas que estuvieron en el lugar.
Rodríguez advirtió que actualmente el acceso a esa zona quedó en muy malas condiciones debido al desplazamiento de gran cantidad de socorristas y voluntarios durante los días de operativos.
«Eso quedó (hecho) un ‘pateadero’, como nosotros lo decimos en montaña. La gente tiene que tener mucho cuidado porque el terreno ahora es un fango. Pico Blanco tiene cualquier cantidad de entradas, de senderos. (…) En manos de nosotros… no se puede decir ‘no, no entren’ pero si van a ir que tengan mucha precaución, mucho cuidado a la montaña que sea. Eso tiene que hacerse con demasiado cuidado y respeto hacia la montaña», afirmó.

El cruzrojista recordó que el domingo anterior al accidente de la avioneta, había una búsqueda y rescate de personas extraviadas en Pico Blanco que culminó el lunes
La neblina, las lluvias fuertes, derrumbes o caída de ramas pueden modificar los senderos de este cerro, hecho que suele confundir a las personas que hacen las caminatas.
Rodríguez detalló que quienes hacen este tipo de incursiones deben estar preparadas con alimentación y abrigo. Además, es indispensable avisar a otras personas la ruta que se piensa seguir y las horas.
«En montaña hay muchos peligros, desde doblarse un tobillo o tener una fractura… en la montaña hay culebras, venenosas, no venenosas… muchas cosas; desde que esté lloviendo, esté haciendo mucho viento, la caída de un árbol, una rama. Hay demasiados peligros que mucha gente no analiza», destacó.
Otra de las circunstancias que se debe tener en cuenta es que hay trayectos en Pico Blanco que están en propiedad privada.
Riesgos
El vocero del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), Mauro Vargas, comentó que Pico Blanco, forma parte de la zona protectora de los Cerros de Escazú, donde se vela por parches de bosque, fauna silvestre y nacientes. Esta no es una zona que cuente con una infraestructura formal que fomente las visitas de índole turístico.
Vargas indicó que las personas deben saber que este tipo de recorridos pueden implicar riesgos de extravíos, caídas, torceduras o quebraduras.
A esto se suma que, en caso de extravíos, los operativos de búsqueda y rescate son costosos y complejos.





