Gerente general informó que la situación económica de la institución sigue siendo difícil. Escuche aquí la entrevista completa.
La Cruz Roja Costarricense mantiene una situación económica que se sigue deteriorando según informó este lunes su gerente general Walter Fallas.
Con el paso de los meses, a la institución se le dificulta más conseguir el dinero para el funcionamiento pleno y óptimo de todos sus comités, al punto que 66 de ellos siguen en riesgo de cierre.
«Esto es aproximadamente un 50% del total de los comités de la Cruz Roja a lo loargo y ancho del país. Esto no quiere decir que vayamos a cerrar los 66; estamos haciendo el análisis de una manera muy responsable y de ahí es donde estamos tomando la decisión de, eventualmente, si la situación no mejora con algunos de estos comités, pues tener que cerrarlos», dijo.
La institución está buscando el apoyo económico de Municipalidades de los cantones donde se encuentran las sedes con problemas financieros.
Entre los comités en riesgo, están el de San Isidro de Peñas Blancas, en San Ramón y otros en Heredia como San Isidro, San Joaquín de Flores e incluso el del centro. También mencionó apuros en el Comité Metropolitano en San José, que es el que recibe más incidentes al año.
El vocero indicó que la Cruz Roja arrastra un déficit de ¢965 millones del 2025 y ¢800 millones del 2024. Añadió que una auditoría externa apunta a que la sostenibilidad de algunos servicios se está viendo comprometida.
Para citar un ejemplo, expuso que, en algunas ocasiones han tenido que elegir entre reparar la instalación eléctrica de una sede, dar mantenimiento a una ambulancia, comprar uniformes o pagar planillas.
La benemérita ha tenido que comenzar recortes, entre ellos, Fallas confirmó que, a inicios de año, se dio el despido de varias personas que laboraban en el área de apoyo administrativo.
«Desgraciadamente, y es una decisión que no es nada bonita tomar desde este tipo de posiciones, ya tuvimos que realizar la desvinculación de aproximadamente 30 cruzrojistas. Son cruzrojistas que estaban más destacados en labores un poco más de apoyo administrativo hacia la operación. Lo hicimos pues buscando la manera de tratar de sostener un poco más el gasto como tal. Son medidas tipo más paliativas», añadió.
Si llegara a concretarse el cierre de comités ahí sí, inevitablemente, se darían despidos de personal operativo que atiende en las comunidades.
El gerente de la Cruz Roja destacó que en la Asamblea Legislativa hay un par de iniciativas de ley que buscan dar más recursos a la Cruz Roja pero que, pese a lo bien que haría la entrada de esos ingresos, resultaría insuficiente para lograr los ¢30.000 millones de colones anuales que se necesitan.
Las medidas por los problemas financieros también incluyen disminución de giras, hacer más reuniones virtuales que presenciales y optimizar recursos. No obstante, eso limita la adquisición de tecnología, al punto que han utilizado equipos prestados de voluntarios como drones.
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