- Regidores aprueban moción de revisión tras cuestionamientos vecinales y dudas sobre la capacidad del Parque Francia para un evento masivo.
El Concejo Municipal de San José aprobó una moción de revisión que anula el permiso otorgado para la realización de la Marcha Mundial de la Marihuana en el Parque Francia, en Barrio Escalante. La decisión reabre la discusión sobre la viabilidad del evento, que estaba previsto para el 9 de mayo.
La actividad había sido avalada inicialmente el 14 de abril con seis votos a favor, aunque el acuerdo no había quedado en firme. La revisión fue impulsada tras cuestionamientos de vecinos organizados y por dudas sobre la idoneidad del espacio para un evento masivo.
El regidor del Frente Amplio, Brandon Guadamuz, quien votó a favor del permiso original, defendió que este tipo de autorizaciones forman parte de la dinámica habitual del Concejo. “Este permiso se aprobó en comisión de obras y en el concejo municipal, al igual que se aprueban permisos todos los días para usar parques en San José, para actividades culturales, manifestaciones o conciertos”, indicó. Agregó que, aunque hay sectores en desacuerdo, el derecho a la protesta “es un derecho consagrado en la Constitución Política y un derecho humano”.
En contraste, el regidor del PUSC, Álvaro Salas, reiteró su oposición. Señaló que en una actividad similar realizada el año anterior solicitó monitoreo policial y aún espera un informe. “Para nadie es un secreto que la marihuana recreativa no está legalizada en Costa Rica. Mientras no lo esté, no voy a estar de acuerdo con actividades de este tipo”, afirmó. Añadió que, a su criterio, en manifestaciones de este tipo “va a haber consumo”.
En la misma línea, la regidora y diputada electa Iztarú Alfaro cuestionó tanto el fondo como la forma en que se tramitó el permiso. “Mi voto en contra de la marcha mundial por la marihuana se da por diferentes razones. La primera es porque no hay discusión del tema extensa, solamente 5 minutos en donde no se puede ver un tema tan delicado y profundo como este, además de que no se contó con la participación ciudadana de los vecinos y vecinas del distrito”, afirmó.
Añadió que el Parque Francia “es un parque pequeño, rodeado de comercio y residencias” y no tiene capacidad para albergar un evento masivo. “Se está hablando de una marcha, parece más una concentración de 9 horas, que va a afectar directamente al Distrito del Carmen”, señaló, al tiempo que indicó que mantendrá su voto negativo mientras no se garantice participación ciudadana.
Desde la organización del evento, Juan Zúñiga explicó que la marcha tiene un enfoque educativo y cultural. “La principal piedra de esta marcha es el tema educativo. Vamos a tener yoga, charlas, música en vivo, actividades artísticas y espacios informativos”, detalló. Además, indicó que gestionan acompañamiento policial para garantizar el orden, como en años anteriores.
Las críticas más fuertes provinieron de la comunidad. Natalia Morales, presidenta de la Asociación Barrio Escalante Unidos, insistió en que no se oponen a la manifestación, sino al lugar elegido. “Parque Francia es un espacio pequeño, de carácter residencial, que ya presenta disturbios nocturnos. Autorizar un evento masivo profundiza una situación que afecta la calidad de vida de los vecinos”, señaló. También pidió que se escuche a las comunidades antes de aprobar permisos de este tipo.
El alcalde de San José, Diego Miranda, aclaró que la administración municipal no otorgó el permiso inicial. “Es una mala interpretación. El permiso lo otorga el Concejo Municipal, no la alcaldía”, explicó. Añadió que estos permisos corresponden al uso del espacio público y que, por criterios constitucionales, no pueden limitarse cuando se trata de expresiones de libertad.
La moción de revisión se fundamentó en la posible afectación a derechos de los vecinos, como el descanso y un ambiente sano, así como en la falta de condiciones del Parque Francia para albergar una actividad masiva. También se cuestionó que los criterios técnicos considerados no evaluaron de forma integral el impacto social, sonoro y residencial.
Con esta decisión, el permiso queda sin efecto y el Concejo deberá volver a analizar el caso, incluyendo la posibilidad de reubicar la actividad en un espacio más adecuado.





