Docentes y expertos en educación conversaron con Columbia al respecto.
Una circular impide a los docentes hacer expresiones políticas en las aulas: ¿qué pasaba antes y qué podría suceder ahora?
Recientemente, ha salido a la luz una circular que se compartió con los docentes del Ministerio de Educación Pública (MEP) y que lleva como asunto “Lineamientos sobre neutralidad político-electoral, prohibición de proselitismo y mediación pedagógica objetiva en centros educativos públicos”.
Los lineamientos de la circular
El documento establece el impedimento de los formadores a utilizar “el cargo, la jornada, el aula, los actos institucionales, los recursos públicos o la relación pedagógica para inducir, presionar, favorecer o descalificar opciones político partidarias, candidaturas, movimientos, posiciones sectarias o intereses ajenos al currículo oficial”.
Dentro de las prohibiciones destacan:
- Realizar propaganda político electoral dirigida al estudiantado, al personal o a la comunidad educativa
- Utilizar clases, evaluaciones, actos cívicos, reuniones, redes y otros recursos del centro educativo para favorecer o descalificar partidos políticos, candidaturas o movimientos
- Presionar al estudiantado para participar en marchas, reuniones u otras actividades político electorales
- Incorporar en la mediación pedagógica o en los instrumentos de evaluación contenidos, ejemplos, preguntas o valoraciones orientadas a confirmar una conclusión política predeterminada
- Permitir el ingreso o la permanencia de personas externas en los centros educativos cuando el propósito de su visita consista en realizar propaganda
Lo que sí se permite es “el estudio de regímenes políticos, procesos electorales, instituciones públicas, derechos humanos, participación ciudadana, ideologías, movimientos sociales, acontecimientos históricos o debates públicos cuando formen parte de los planes y programas de estudio vigentes y se ejecute bajo criterios de objetividad pedagógica”.
En caso de incumplir estos lineamientos, los docentes se exponen a procedimientos administrativos internos y a la investigación de otras entidades, como el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
El abogado experto en temas educativos y exfuncionario del MEP, Wilber Ching, comentó que hasta ahora no había sido necesario emitir una circular de este tipo.
“La circular, a mi parecer, lo que estaría generando es un efecto inhibidor, en el tanto existe una amenaza de una investigación o sanción en contra de aquella persona, llámese docente, director o cualquier otra, que en su clase para analizar una situación específica que esté sucediendo requiera referirse a política, entonces los docentes van a evitar referirse a esos temas en el tanto cualquier persona podría denunciarlo”, comentó.
¿Qué pasaba antes y qué podría suceder ahora?
Dos docentes conversaron con Columbia al respecto.
El profesor de Estudios Sociales y Educación Cívica en Secundaria, Josaha Chavarría, comentó que ya desde antes había ciertas pautas para los docentes, a partir del artículo 39 de la Ley Fundamental de Educación.
Sin embargo, considera que con la circular podría dar pie a dudas de hasta “dónde se puede llegar” con el análisis de los temas.
“La Ley Fundamental de Educación establece que no se puede hacer propaganda o mantener discusiones dentro del centro educativo, sin embargo, el artículo establece que nadie puede ser perseguido por sus manifestaciones políticas o ideológicas, el mismo artículo, eso sí, lo que establece es que dentro del centro educativo eso no se puede dar; lo que busca esta circular es que en las actividades educativas no se utilicen para hacer propaganda o para beneficiar algún partido o candidatura o figura pública, que esa tal vez es la partecita que tal vez puede generar más ambigüedad, la idea es que se mantenga la objetividad a la hora de dar los contenidos; desde mi punto de vista es lo mejor que se puede hacer, no impide, por ejemplo, yo analice las ideologías políticas, sus características, que de hecho eso está dentro del programa de estudios de Educación Cívica”, respondió.
Por su parte, la docente Johana Aguilar externó que está de acuerdo con la limitación a actos proselitistas, en beneficio de la enseñanza a los estudiantes.
Ella comentó que, eso sí, no se puede ignorar la realidad nacional y lo que se debe hacer hacia futuro.
“Ocupamos en nuestras aulas fomentar el pensamiento crítico, fomentar muchachos con ideales, con criterio propio, con ideas claras, y desde nuestro rol como docentes eso es fundamental, desde cada una de nuestras materias, no solo enseñar matemática, español, educación física, sino que también a través de nuestras estrategias ponerlos a pensar, a opinar, a crear, a dar una opinión sobre lo que piensan, lo que creen, lo que desean, sobre todo en este proceso en el que están de crecimiento y de formación, que bastante falta les hace esos espacios donde puedan ser ellos y puedan decir lo que creen y lo que piensan y, por supuesto, no podemos dejar de lado la realidad del país o la realidad que nos rodea; tomando en cuenta todo eso, creo que es importante que se siga fortaleciendo más bien esa libertad y generar en los estudiantes buenos muchachos, seguridad en sí mismos y en lo que creen y lo que piensan y lo que uno les enseña en las aulas, para mí el proselitismo político y demás creo que no está correcto en las aulas, pero eso no significa que no podamos dar la realidad en la que vivimos y una realidad futura, que si no hacemos un cambio ya a nivel social, económico, político, laboral y demás, ellos van a seguir viviendo en una burbuja, y no se trata de eso”, comentó.





