En medio de la ceremonia en el Teatro Nacional, el mandatario costarricense aprovechó para responder a la carta de los expresidentes y referirse a la comparecencia de la embajadora Catalina Crespo en el Congreso de Estados Unidos.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, condecoró este viernes en el Teatro Nacional a su homólogo de Panamá, José Raúl Mulino. Aunque el acto protocolario tenía como eje el reconocimiento al mandatario visitante, Chaves centró buena parte de su discurso en temas de coyuntura que han marcado la semana.
El presidente criticó la carta enviada por varios expresidentes de Costa Rica, quienes pidieron a la comunidad internacional no apresurarse a emitir juicios basados en “versiones tendenciosas” sobre las autoridades electorales. Chaves aseguró que no le sorprende su posición y señaló que “los fundadores de la red de cuido del bipartidismo” buscan defender a los magistrados actuales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), a quienes vinculó con esas administraciones pasadas.
El mandatario también cuestionó la actuación del TSE en el caso relacionado con denuncias de beligerancia política y calificó como “absolutamente blandengue” el pronunciamiento del Tribunal. Además, afirmó que las declaraciones del magistrado Orlando Aguirre y del Poder Judicial generan “vergüenza” para el país.
Sobre la comparecencia de la embajadora Catalina Crespo ante el Congreso de Estados Unidos, Chaves sostuvo que estos hechos están causando un impacto negativo en la imagen internacional de Costa Rica. “En 200 años de historia patria, nunca un aliado había llamado a un embajador para preguntar qué está pasando con una de las democracias más sólidas de América Latina”, expresó.
Consultado por la prensa al finalizar el acto, el presidente panameño José Raúl Mulino afirmó que el tema no fue parte de la reunión bilateral sostenida con Chaves y que no le corresponde opinar sobre asuntos internos de Costa Rica.
Sin embargo, en su intervención pública, Mulino sí aludió a su propia experiencia con el Tribunal Electoral de Panamá. Relató que en su país intentaron limitar su participación en el proceso electoral y que debió enfrentar presiones políticas y judiciales para poder competir. “A pocos días me permitieron correr porque sabían que iba a ganar”, recordó.
Mulino aseguró que defendió su derecho político “contra la corriente” e incluso reveló que advirtió a los magistrados panameños que no permitiría que se le impidiera participar: “Si ustedes se prestan para no dejarme correr, les prendo este país por las cuatro esquinas”, dijo. Finalmente, el panameño subrayó que su elección fue un triunfo de la voluntad popular.





