Pide que le permitan cambiarse de ropa para el juicio y director del OIJ contesta que en celdas judiciales no se lo permitirán. Tras pedido del extraditable al Tribunal, su imagen no puede ser publicada.
El exmagistrado y exministro de Seguridad, Celso Gamboa, comparece desde el martes a un juicio por supuesto tráfico de influencias, mientras sigue enfrentando un proceso de solicitud extradición a Estados Unidos como sospechoso de tráfico internacional de drogas.
Gamboa rindió una amplia declaración este miércoles por la tarde en la cual negó haber incurrido en alguna ilegalidad cuando atendió y pidió que se resolviera una queja del exalcalde de San José, Johnny Araya, en enero del 2016.
El acusado destinó una parte de su testimonio para hablar acerca del trámite de extradición y de su detención provisional en máxima seguridad de La Reforma, en Alajuela.
Comenzó diciendo que el señalamiento es Estados Unidos «es imponente» al ser una causa por narcotráfico. Indicó que le preocupa la percepción sobre su estado de inocencia y que este caso no provoque un juzgamiento previo.
«Si no soy extraditado por el Tribunal Penal de San José, seré el primero yo en ir a Houston, Texas, a ver qué es la cosa porque yo no me voy a dejar mancillar. Tengo un hijo de ocho años, que no he visto hace rato y quiero que esto se aclare de cualquier forma», aseveró.
Situaciones en la cárcel
En su intervención hacia el Tribunal, el exministro pidió que se atendieran dos situaciones que le afectan para estar en el juicio en Goicoechea.
Primero, resaltó que desea asistir con ropa adecuada, acorde con un proceso judicial pero que en la cárcel solo le dejan tener «tres mudadas» y que este jueves tendría que llegar a la audiencia mal vestido.
«Yo ya a partir de mañana tengo que empezar a venir en pantaloneta porque Randall Zúñiga (director de OIJ), ya lo dijo en Twitter, que no va a permitir que ningún extraditable se cambie en sus celdas».
Gamboa hacía referencia a esta publicación:

«Yo veo esto insensato, ingrato. Mañana le había dicho a mi hermana… a mi hija que viniera, pero ya no sé si decirle porque voy a venir como si fuera un torero improvisado, creo yo», añadió.
El juez Alfredo Arias informó que se están haciendo las consultas con el Sistema Penitenciario para determinar si hay alguna opción en cuanto a la vestimenta.
Gamboa explicó que en máxima seguridad los tiempos de comida son particulares. Aproximadamente a las 10:00 a.m. es el desayuno, a las 11:30 a.m. el almuerzo y la cena entre 2:30 y 3:30 p.m.
Cuando está en juicio, almuerza a mediodía en Tribunales pero al regresar a La Reforma después de las 5:00 p.m. ya no hay comida. El Tribunal resolvió que se le brinde alimentación antes de volver a la cárcel.
En cuanto a otras situaciones, el acusado relató que ha visto hechos violentos en la cárcel como «apuñalamientos» e intentos de suicidio. «No peleaba de hace más de 20 años, tuve que volver a pelear a los 49», destacó.
Otro de los reclamos que hizo fue que cualquier cosa que le pase en la cárcel trasciende al público y se convierte en objeto de burlas, memes y chota. Citó como ejemplo cuando reportó que fue mordido por una rata «gigante».
Sobre el juicio
En el 2016 Johnny Araya pidió una certificación de que no figuraba como imputado en una causa judicial del 2012, pues la oficina de prensa del Ministerio Público lo consignó como tal ante una consulta del diario La Nación, previo a las elecciones municipales.
El acusado expresó que una denuncia contra Araya fue retirada y que tenía en razón en pedir que el asunto se aclarara.
Los hechos fueron juzgados en 2021, cuando se dictó una absolutoria, sin embargo, en 2023 la sentencia fue anulada y se ordenó
«Esta constancia no genera ningún tipo de beneficio o ventaja indebida a Johnny Araya. ¡Por Dios Santo! No entiendo cómo vuelvo a caer en este debate sobre todo en el proceso que me encuentro», dijo refiriéndose al trámite de extradición.





