Fiscalía y Procuraduría se refirieron a este tema en juicio que se desarrolla en Tribunales de Goicoechea desde el 14 de mayo.
El juicio por el caso conocido como “Gallo tapado” se está realizando en medio de una gran duda: Hay un sospechoso de la millonaria sustracción de efectivo pero, dos años y medio después de su detención, se desconoce el paradero de la mayor parte del dinero.
El Ministerio Público acusa a un exfuncionario del Banco Nacional, de apellido Olivas, de 33 delitos de peculado por la presunta sustracción de ₡3.293 millones del Centro Interno de Procesamiento de Efectivo en San José.
De momento, lo único que se sabe es que una parte de la plata se gastó en millonarias compras de lotería (de ahí el nombre del caso). Además, la Fiscalía sostiene que se encontró una cantidad de dinero en cuentas del acusado que no corresponde a los ingresos que recibía por su trabajo.
El fiscal de Probidad, Transparencia y Anticorrupción, Ronald Segura, indicó que se desconoce el paradero de gran parte del efectivo.
Cuando expuso los motivos por los que considera que Olivas debe permanecer en prisión preventiva mencionó el riesgo de que acceda al dinero para fugarse.

El procurador, Federico Quesada, también pidió que se mantuviera la prisión preventiva porque, en libertad, podría buscar el dinero con el fin de fugarse.

El abogado penalista y exfiscal de la República, José Pablo Miranda, explicó que, en un caso como este, la persona sospechosa puede ser procesada sin necesidad de que aparezca todo el dinero faltante.
Lo que interesa al Ministerio Público es demostrar que se dio la sustracción, sobre todo porque hay muchas dificultades para rastrear las compras o acciones pagadas con dinero en efectivo. A esto se suma la posibilidad del ocultamiento.
Escuche aquí la entrevista:

El criminólogo y analista, Bernal Vargas resaltó la aparente facilidad con la que este delito fue cometido, hecho que pone en duda los mecanismos de control interno que tenía el Banco Nacional.
Vargas comentó que la trazabilidad del dinero es un desafío mayor en este caso y otros. Por eso es necesario saber si las autoridades judiciales cuentan con las herramientas suficientes para desarrollar este tipo de investigaciones.

Por la sustracción del dinero, de momento solo Olivas está acusado y enfrentando juicio. Se mantiene abierta la investigación contra otras siete personas para determinar si tuvieron o no algún grado de participación, ya sea por facilitar los hechos o por incumplir con sus deberes de vigilancia.





