Exdiputado y excandidato presidencial dio conferencia este jueves junto a representantes del Partido Nueva Generación.
Oscar Campos Chavarría rechazó que, en una reunión del pasado 13 de enero en el Centro Agrícola de Escazú, se hablara de cómo reemplazar al mandatario Rodrigo Chaves o de imponer a alguna persona en el poder.
Campos es una de las cinco personas denunciadas por la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) por participar en el encuentro en el que supuestamente se discutió esa posibilidad.
A esto se suma la denuncia contra una comunicadora independiente, de 62 años, por presuntamente planear un atentado contra Chaves, hecho que ella negó enfáticamente.
La conferencia se realizó en Curridabat, en conjunto con Lisbeth Quesada Tristán, candidata a la vicepresidencia por el Partido Nueva Generación (PNG) y la abogada Paola Mora Tuminelli, jefa de campaña y aspirante a una diputación.
Mora explicó que respaldan a Campos pues se trata de una figura del sector agrícola que dio su adhesión a Fernando Zamora.
«No es cierto»
«Nada del tema que se armó después de esa reunión tiene que ver en absolutamente nada con esa novela de querer hacerle algún daño al presidente de la República. El presidente ha dicho en algunas oportunidades que nosotros no lo queremos y que le tenemos odio. Eso no es cierto. Nosotros lo que le tenemos es amor al campo», expresó Campos.
«Tuvimos ahí un señor que nosotros siempre creímos que era un infiltrado y pasó la información totalmente tergiversada. Era parte, para mi gusto, de un plan que hicieron los que armaron esta noveleta», añadió.
El exdiputado dijo que, mediante la grabación del encuentro, es posible constatar que se trataron temas relacionados con el sector agrícola y el movimiento denominado Rescate Nacional.
«Nadie en su sano juicio, en una reunión de esas, va a llegar a hablar de esas cosas. Me parece que es absolutamente falso e irracional. fuimos a hablar de Transpacífico (un acuerdo comercial), fuimos a hablar de agenda 2030, fuimos a hablar de que los productos se encarecen, de las importaciones, de las cebollas, de las papas, del areteo», aseveró.
Campos respaldó la versión del dirigente Célimo Guido quien dijo que cuando se habló de instalarlo como un «dictador» durante 18 días, era en referencia a que debía manejar férreamente los asuntos que el grupo estaba acordando para el período previo a las elecciones nacionales.
Un infiltrado
Paola Mora afirmó que este es un caso de «espionaje», pues se infiltró a una persona en la reunión para tener material que luego fue tergiversado. Por los hechos responsabiliza a la DIS y considera que fue algo deliberado.
«¿Por qué lo digo? Vea a la hora que se realiza la reunión, en el momento en que se dan las pruebas e inmediatamente el show político con todo un guión de que se va a matar al presidente. Es algo construido, vergonzoso», detalló.
Por su parte, Lisbeth Tristán, manifestó que no tiene sentido el planteamiento de la DIS con respecto a intentar un «golpe de Estado».
Se refirió al caso como un «tinglado teatral» debido a que, quienes intenten una acción así, requerirían de recursos y la fuerza de un ejército para lograrlo.

«(…) Hay un golpe de Estado y una persona no puede pararse y llegar y decir, ‘Bueno, yo voy a estar 18 días como tirano y luego me voy’. De ninguna manera, eso no es posible y no es posible porque precisamente en este sistema democrático todo está previsto», recalcó.





