El financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica respalda proyectos como PROERI, la ampliación de la carretera San José–San Ramón y el eventual tren eléctrico, aunque diputados y expertos cuestionan el costo de sus créditos.
El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) se ha consolidado como uno de los principales aliados estratégicos del Gobierno de Costa Rica para el desarrollo de proyectos de infraestructura.
Actualmente, el país mantiene con este organismo multilateral varios programas de financiamiento para obras de gran escala. Entre los más relevantes se encuentra el Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (PROERI), que contempla más de 170 obras en carreteras, puentes y otras infraestructuras públicas en distintas partes del país.
Además, el BCIE participa en el financiamiento de proyectos viales como la ampliación de la carretera San José – San Ramón.
A esto se suma la expectativa de financiamiento para el tren eléctrico de pasajeros de la Gran Área Metropolitana, un proyecto estimado en unos 800 millones de dólares, en el que el BCIE aportaría cerca de 550 millones de dólares.
Cuestionamientos por tasas de interés
Pese a su protagonismo en el financiamiento de obras públicas, el papel del banco multilateral ha sido cuestionado en los últimos meses por distintos sectores.
Uno de los principales señalamientos es que el BCIE ofrece tasas de interés más altas en comparación con otros organismos internacionales, como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Este punto fue reconocido por la propia presidenta ejecutiva del BCIE, Gisela Sánchez, quien en entrevista con la directora de este medio, Evelyn Fachler, explicó que la diferencia se relaciona con la calificación de riesgo de las instituciones financieras internacionales.
Según Sánchez, el BCIE posee una calificación doble A, mientras que el Banco Mundial y el BID cuentan con la máxima calificación triple A, lo que les permite captar recursos a tasas más bajas y trasladar ese beneficio a los países.
No obstante, la jerarca destacó que el banco ha mejorado su calificación en los últimos años y que actualmente ofrece condiciones competitivas dentro de su categoría.
Además, señaló que el BCIE tiene una ventaja en el conocimiento de la región y en la agilidad de sus procesos de aprobación, lo que lo convierte en una opción atractiva para los gobiernos centroamericanos.
Argumentos del Gobierno
Desde el Poder Ejecutivo también se ha defendido el papel del BCIE como financiador de proyectos estratégicos.
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, y el exministro de esa cartera Mauricio Batalla han señalado que algunos organismos multilaterales pueden resultar más lentos en sus procesos de aprobación, lo que retrasa la ejecución de obras.
Batalla incluso afirmó que, en materia de infraestructura, la obra más cara es la que no se realiza, debido a las pérdidas económicas que generan los atrasos.
En esa misma línea, el presidente Rodrigo Chaves cuestionó durante 2025 la ejecución del Banco Interamericano de Desarrollo en la entrega de recursos para la construcción de la carretera San Carlos, señalando atrasos en los procesos.
Debate en la Asamblea Legislativa
Las críticas al financiamiento del BCIE también han surgido desde la Asamblea Legislativa, particularmente entre diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios, que actualmente analizan varios créditos internacionales.
La diputada Monserrat Ruiz indicó que el Congreso tiene la responsabilidad de revisar con detalle las condiciones de estos préstamos, ya que comprometen las finanzas públicas.
Según la legisladora, las tasas del BCIE han dejado de ser competitivas frente a otras instituciones financieras internacionales.
Por su parte, el diputado Alejandro Pacheco señaló que en proyectos como PROERI, el tren eléctrico y la Ruta 1, se ha identificado que las tasas del BCIE son superiores a las ofrecidas por otros organismos multilaterales.
La diputada Paulina Ramírez también cuestionó que, pese a existir opciones más baratas, el país continúe recurriendo con frecuencia a los créditos del BCIE.
No obstante, los legisladores reconocieron que recientemente se logró una reducción de 0,15% en la tasa de interés de algunos créditos, tras gestiones realizadas ante el banco.
Buscar equilibrio entre rapidez y costo
Para el economista y exviceministro de Hacienda Fernando Rodríguez, el debate refleja una discusión histórica en el financiamiento internacional del país.
Según explicó, tradicionalmente el Banco Mundial y el BID han ofrecido tasas más bajas, pero con procesos de aprobación más complejos y prolongados.
Por esa razón, Costa Rica suele diversificar sus fuentes de financiamiento, utilizando distintos organismos multilaterales según la urgencia de los proyectos.
“Para algunas obras urgentes se recurre a instituciones que pueden prestar más rápido, mientras que en otros casos se opta por organismos con tasas más bajas”, explicó.
En medio de la necesidad de financiar grandes obras de infraestructura, el reto para el país será encontrar el equilibrio entre la rapidez para ejecutar proyectos y las mejores condiciones financieras posibles.





