Tasa de Política Monetaria se mantiene en 3.25% pese a presiones de sectores productivos.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) decidió mantener sin cambios la Tasa de Política Monetaria en 3.25% anual, ante lo que consideran un aumento en la incertidumbre internacional.
Este indicador es la tasa de interés que fija la entidad y que influye en los créditos, ahorros y tasas que aplican los bancos en el país.
Según la institución, la decisión se tomó porque han aumentado los riesgos de que los precios suban en los próximos meses, es decir, de que aumente la inflación.
Uno de los factores principales es el conflicto en Oriente Medio, que ha provocado aumentos en materias primas como el petróleo y los granos básicos. Esto puede encarecer productos y servicios a nivel mundial.
Uno de los aspectos que se ha cuestionado es que los bancos no disminuyan sus tasas de interés en concordancia con los cambios que ha establecido el Banco Central. El presidente del BCCR, Roger Madrigal, se refirió a esta situación.
«Ha habido algo de transmisión nada más que lenta. Sí habido una reducción, al menos con las cifras que vimos, de julio a la fecha sí ha habido una pequeña reducción en la tasa activa negociada. Entonces, sí ha habido alguna transmisión. Como una tercera parte de las reducciones de la Tasa de Política Monetaria se transmitieron a las tasas pasivas. Hay una diversidad y una variedad de factores.
Uno, que creemos es la competencia, el banco ha reducido la barrera de entrada, recientemente redujo el capital mínimo para crear un banco. Hay otros temas de competencia, podríamos revisar algunos costos regulatorios de la supervisión. Hay un movimiento natural en algunas partes de los bancos que, como agentes racionales, van a tratar de colocar crédito donde les sea más rentable. Vemos que hay una demanda alta que paga tasas relativamente altas en lo que es consumo y tarjetas de crédito, hay bancos que se especializan en eso», detalló el jerarca.
Actualmente, la inflación es negativa; sin embargo, el Banco Central prevé que esta situación cambie. Sus proyecciones indican que la inflación podría volver a niveles normales hacia finales de 2026, impulsada por el aumento en los precios internacionales.
Ante este escenario, la institución optó por actuar con cautela y no modificar la tasa de interés.
Según afirmó el economista y académico de la Universidad Técnica Nacional (UTN), Fernando Montero, las decisiones que ha ido tomando el BCCR en cuanto a su Tasa de Política Monetaria han sido sanas y denotan un manejo prudente.
«Creo que ya el Banco Central cumplió con las metas que tenía que cumplir, pero tiene que darle una revisada conjunta en términos de activación de la economía. A mi parecer y desde el punto de vista económico, han sido muy positivas todas las intervenciones que ha tenido el Banco Central de Costa Rica durante los últimos 2 años y medio, han sido totalmente asertivas. Las políticas monetarias podrían aliviar el entorno, pero eso no significa que cure el problema.
El problema no está del lado de los precios, sino el problema está del lado de la eficiencia productiva con que estamos trabajando en este país. Entonces, tiene que venir acompañado un tipo de cambio estable, una moneda estable, pero también con una modernización y una innovación tecnológica que yo creo que nos está haciendo falta en este país. De hecho, creo que el Banco Central lo que ha hecho es una política muy prudente», aseguró el economista.
Diversos sectores productivos han alzado la voz y solicitaron al Banco Central que interviniera el indicador, ya que aseguran que la inflación negativa del país lo permite.
Uno de estos fue la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), organización que envió una carta a la entidad pidiendo que redujeran la tasa ante el impacto que ha sufrido el sector en los últimos años, producto de la caída en el tipo de cambio.
En la misma línea apunta desde la Cámara de Comercio Exterior (Crecex). Su presidente, Rodney Salazar, señaló que existía margen para reducir la tasa.
«Actualmente, la tasa se mantiene en 3.25%, mientras que la inflación interanual a febrero está en -2.73%, muy por debajo de la meta del Banco Central. A eso se suma que el Fondo Monetario Internacional señaló, recientemente, que se requiere una mayor flexibilización de la política monetaria. Desde nuestra perspectiva, este tema no debe analizarse solo desde el tipo de cambio.
Una reducción responsable de la tasa genera efectos positivos en toda la economía. Abarata el crédito, facilita el financiamiento de capital de trabajo, impulsa la inversión y alivia la carga financiera de muchas empresas, especialmente en sectores como comercio, logística, exportación y pymes. Además, puede contribuir a un entorno más favorable para el empleo, la competitividad y el crecimiento económico en un contexto donde las empresas se enfrentan a altos costos y una demanda externa más moderada», afirmó Salazar.
Desde diciembre del año anterior, la Tasa de Política Monetaria se ha mantenido estable en 3.25%. Su punto más alto se dio luego de la pandemia, entre finales del 2022 e inicios del 2023, cuando el país atravesó tasas altas de inflación y el indicador alcanzó un 9.0%.





