El proyecto se encuentra en Plenario Legislativo, luego de superar más de 700 mociones en su paso por la Comisión Especial del Sector Energético.
Crecen las expectativas sobre el avance del proyecto de armonización eléctrica, en medio de posiciones a favor y en contra.
El proyecto de “Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional” (exp. 23.414) tiene como fin primordial modernizar y unificar el sistema eléctrico nacional, a través de la creación del Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN), una institución autónoma con independencia técnica y organizacional.
Además, se abriría la posibilidad de que cualquier persona física o jurídica pueda participar en el Sistema Eléctrico Nacional, lo que ha generado preocupaciones en algunos sectores relacionados con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
El proyecto se encuentra ahora en Plenario Legislativo, luego de superar más de 700 mociones en su paso por la Comisión Especial del Sector Energético.
El avance es cuestionado por algunos actores, como la Asociación Costarricense de Telecomunicaciones (ACOTEL), uno de los sindicatos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Su presidente, Sergio Ortiz, comentó que el proyecto aumentaría los costos y complicaría la producción energética, lejos de mejorarla.
“Este cambio que se viene a dar con ese proyecto de ley está centrado básicamente en abrirle y garantizarle a los generadores privados toda la venta de su electricidad, una situación que nos parece sumamente plegada a intereses privados, y esto creo que los costarricenses deben de saberlo, el proyecto de ley viene a crear un canon eléctrico, un costo que no existe y lo pagaremos todos nosotros, el proyecto de ley viene a desplazar al ICE su rol histórico y dejarlo a la mínima expresión, lo cual nos parece negativo, y espero que los partidos políticos que tienen, por lo menos todavía, una esencia socialdemócrata no apoyen este proyecto de ley porque es desaparecer una institución vital para el Estado Social de Derecho; además de esto viene a generar mayor burocracia, al crear un ente nuevo a nivel de Estado, se llama ECOSEN, adscrito al MINAE, el MINAE viene a asumir funciones para las cuales no está preparada, además, politiza esas decisiones a nivel de planificación eléctrica, y ya sabemos lo que el MINAE significa a nivel de toma de decisiones”, cuestionó.
Ortiz agregó que no ve viabilidad en la iniciativa, y espera que no prospere en su paso por la Asamblea Legislativa.
Por el contrario, diferentes cámaras empresariales y productivas celebran el avance, como la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), que calificó el proyecto como “un tema clave en la agenda de competitividad del país”.
También se pronunció a favor la Cámara de Empresas de Distribución de Energía y Telecomunicaciones (CEDET), según comentó su presidente, Erick Rojas.
“Hicimos las observaciones que creímos pertinentes para hacer algunas mejoras y algunos cambios que nos preocupaban en su momento, la mayoría de ellos se tomaron en cuenta y eso nos agrada bastante, y ha venido también sufriendo algunas modificaciones en los últimos análisis del articulado y de las mociones que se han venido presentando, y eso es lo que estamos esperando, que salga una versión ya un poco más depurada para hacer el último análisis; siempre nuestra posición ha sido defender al usuario, al consumidor final, sobre todo aquel sector residencial, que siempre es un poco el más vulnerable, desde las cooperativas de electrificación rural, las empresas municipales y ahora la Compañía Nacional de Fuerza y Luz esta va a ser nuestra posición, un análisis amplio donde no haya afectación sobre todo para estos sectores”, expresó.
Dentro de la Asamblea Legislativa también existen criterios divididos. La socialcristiana Daniela Rojas, por ejemplo, celebró que el proyecto avance hacia su discusión en primer debate.
Mientras tanto, la bancada del Frente Amplio mantiene su oposición a la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo.





