A pesar del aumento de profesionales, sectores señalan que la institución aún no resuelve problemas de retención.
El Colegio de Médicos y Cirujanos cerró el 2025 con la incorporación de 301 nuevos especialistas y subespecialistas, quienes ya están habilitados para ejercer en el país.
Entre las especialidades con más ingresos destacan Anestesiología y Recuperación con 23 profesionales, Medicina Interna con 16, así como Ginecología y Obstetricia y Pediatría, ambas con 15 nuevos especialistas. Estas áreas son consideradas esenciales para la atención pública.
El colegio también inscribió a 13 especialistas formados en el extranjero y mantiene en trámite a otros 21 profesionales que buscan ejercer en Costa Rica.
El presidente de la institución, Elliott Garita, señaló que cada año el país forma nuevos especialistas y que los retos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no se deben a la falta de recurso humano, sino a factores internos como la retención del personal y la adecuada distribución de plazas.
«El colegio se siente sumamente complacido porque cerramos un 2025 con una gran cantidad de incorporación de nuevos especialistas y subespecialistas que vienen a incrementar las fuerzas de la medicina en Costa Rica. Son 301 médicos nuevos que llegan a alimentar, precisamente en un momento de necesidad, estas opciones; tanto en anestesia como en ortopedia, neurocirugía, en cirugía general; en general, en todas las áreas que se han presentado. Esto viene a engrosar en forma importante la fuerza laboral en los campos de mayor necesidad que tiene el país en este momento.
Esta es la prueba real que nos va a evidenciar cuál es la problemática más importante que existe en la institución, en la CCSS, porque si era una falta de personal, el personal lo estamos presentando, la mano de obra en este caso muy especializada y pues lo que hay que seguir ahora es ver cuáles son las medidas correctivas que ha tomado la institución para lograr retener ese personal y evitar la continuidad de la fuga de especialistas, de mano de obra tan especializada y tan difícil de conseguir, no solo en Costa Rica, sino a nivel mundial», destacó Garita.
Costa Rica alcanza aproximadamente 18.300 médicos, de los cuales el 61.6% son generales y el 38.4% cuenta con alguna especialidad o subespecialidad.
Para el presidente del Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (Siname), Mario Quesada, si bien es una cantidad importante de nuevos profesionales, existen aún retos por corregir dentro de la Caja.
«Claro que es un número importante de este recurso profesional tan difícil de capacitar, pero el rezago aún se mantiene por causas que ya conocemos. Uno, la suspensión de la formación durante 2 años de especialistas por la pandemia y en estos últimos 3 años, la pésima gestión en recurso humano que ha obligado a muchos de estos profesionales a salir de la institución.
Cuando hablamos siempre de alguna escasez del recurso, lo hablamos a nivel institucional, no a nivel nacional. Así las cosas, la Caja Costarricense de Seguro Social, que es la que normalmente abre las plazas en cantidad y cualidad para formación, este año propone abrir mayor número de plazas. Lo que sucede es que eso va a ser un recurso de formación de tres a cinco años a futuro. En algunos casos, en supraespecialidad, hasta más», apuntó Quesada.
Finalmente, el líder sindical recordó que ya existe una serie de medidas en manos de la Junta Directiva de la Caja para retener a los médicos especialistas en la institución.
«Nosotros abogamos nuevamente a que las gerencias y la Junta Directiva puedan aprobar rápidamente las políticas de retención y atracción de médicos especialistas, las cuales están diseñadas para tratar de retener este recurso tan importante, pues si la institución no logra retenerlos, nada ganamos con seguir formando a estos médicos que por las insatisfacciones en su lugar de trabajo, por múltiples causas, pues se sigan yendo», añadió el presidente del Siname.





