El exdiputado liberacionista afirma que el país deberá retomar la discusión sobre la eutanasia pasiva, como ya lo hicieron varias naciones desarrolladas.
Durante el periodo legislativo 2014–2018, los diputados liberacionistas Antonio Álvarez Desanti y Carlos Manuel Arguedas presentaron un proyecto de ley sobre la muerte digna de pacientes en estado terminal.
En la legislatura 2018–2022, la entonces congresista Paola Vega también impulsó una iniciativa en esa misma línea. Sin embargo, ninguna de las propuestas llegó a convertirse en ley de la República.
El tema vuelve a la discusión pública tras la reciente aprobación de la eutanasia en Uruguay.
El exdiputado Antonio Álvarez Desanti confirma que su proyecto buscaba otorgar a los pacientes la potestad de negarse a recibir tratamiento médico.
“Durante mi periodo como diputado, entre 2014 y 2017, junto con el entonces colega Carlos Arguedas, presentamos un proyecto de ley para establecer en Costa Rica la muerte digna o lo que se conoce como eutanasia pasiva.
Esta consiste en que la persona puede negarse a recibir tratamientos y tiene la potestad de explicarle a sus médicos que desea evitar un ensañamiento terapéutico que la mantenga con vida incluso contra su voluntad.
Es eutanasia pasiva porque no implica dar muerte a la persona, sino permitirle rechazar tratamientos cuando ya enfrenta enfermedades terminales o degenerativas”, explicó Álvarez Desanti.
El exdiputado señaló que la iniciativa no avanzó en la corriente legislativa debido a la oposición de sectores conservadores y religiosos.
“No logramos convertir el proyecto en ley de la República debido a la oposición de algunos sectores conservadores y grupos religiosos, tanto católicos como evangélicos.
Me parece que fue una oposición equivocada, porque no planteábamos la eutanasia activa, sino la pasiva: la posibilidad de negarse a recibir tratamientos cuando se enfrentan enfermedades degenerativas y terminales”, indicó.
Finalmente, Álvarez Desanti considera que el país deberá retomar esta discusión en el futuro.
“Creo que llegará el momento en que sea aprobado en Costa Rica. En la mayoría de los países desarrollados ya está en aplicación y recientemente Uruguay tomó la decisión de aprobarlo.
Me parece que será una tarea para los futuros legisladores de nuestro país”, concluyó el exdiputado liberacionista.





