Colegio de Profesionales en Criminología emitió pronunciamiento luego de que presidenta Fernández sugiriera hacer giras al CACCO con centros educativos de «barrios peligrosos».
El Colegio hizo público su criterio técnico ante la propuesta de «llevar personas jóvenes a centros penitenciarios como medida por parte del Poder Ejecutivo para disuadirles de involucrarse en actividades delictivas». La entidad considera inconveniente la propuesta.
El pasado 1 de julio, en la Casa Presidencial, la presidenta Laura Fernández sugirió la idea durante la presentación de los uniformes que utilizarán los privados de libertad del Centro de Alta Contención de Crimen Organizado, (CACCO).
«Esta vestimenta es para privados de libertad de máxima contención, máxima seguridad y lo que van a ir al CACCO que es la nueva cárcel, ojalá podamos…aquí está el ministro de Educación, ojalá podamos hacer algunas giras de centros educativos de barrios peligrosos del país, donde hay chiquillos jugándosela, donde hay muchachos que creen que delinquir puede ser su estilo de vida», expresó.
«Hagamos unas visitas don Gabriel (Aguilar, ministro de Jusiticia) para que los jóvenes de Costa Rica que se están animando a meterse en lo que ya sabemos, los va a llevar a vestir ese uniforme, pongan las barbas en remojo. Estamos a tiempo de que no vayan a la cárcel de máxima contención», añadió.
El Colegio alega que reconoce la importancia de fortalecer la prevención de la delincuencia juvenil pero advierte que eso «no debe basarse en acciones aisladas ni en estrategias centradas en el miedo».
«La evidencia internacional ha señalado que los programas de visitas juveniles a cárceles no demuestran efectos positivos en la reducción del delito y pueden generar resultados contraproducentes», dice el pronuciamiento (los resaltados son propios del documento).
La institución sostiene que, desde una perspectiva criminológica, el involucramiento de personas jóvenes en dinámicas delictivas responde a múltiples factores estructurales, como la exclusión educativa, la falta de oportunidades, la violencia familiar y comunitaria, la pobreza, la ausencia de redes de apoyo y la captación de jóvenes en las comunidades por grupos criminales bajo coacción o amenazas, entre otros.
«La prevención de la delincuencia juvenil debe construirse desde la inclusión, las oportunidades reales y la atención de las causas que favorecen la captación de nuestras juventudes por la criminalidad», resalta.
Escuche aquí una entrevista con la presidenta del Colegio de Profesionales en Criminología, Karen Jiménez Morales:

El Colegio finalizó indicando que tiene «plena disposición de aportar criterio técnico y participar en la construcción de estrategias nacionales de prevención de la violencia y la delincuencia juvenil». Los aportes se harían desde un enfoque criminológico, preventivo, territorial, interinstitucional y respetuoso de los derechos humanos.





