Funcionarios revisaron cumplimiento de normativa tributaria, facturación así como registros de productos. En algunos lugares hubo decomisos de mercadería.
El ministerio de Hacienda, el ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) realizaron un amplio operativo en comercios ubicados en el Paseo de los Estudiantes, conocido como Barrio Chino, en el centro de San José. Las visitas se concentraron en locales ubicados entre avenidas 8 y 10.
Oficiales de la Policía de Control Fiscal (PCF) junto a personeros de las demás instituciones recorrieron el bulevar para ingresar a los establecimientos. Ahí solicitaban documentos y comenzaban a revisar la mercadería.
El objetivo era verificar el cumplimiento de las disposiciones tributarias como la inscripción ante Hacienda, la emisión de facturas o tiquetes electrónicos, pago del Impuesto al Valor Agregado y que los productos tuvieran registro sanitario.
El viceministro de Ingresos, Víctor Carvajal, dijo que el operativo es parte de un plan de inspecciones que, solo esta semana, lleva cerca de 300 negocios revisados en distintas partes del país.

«La idea es seguir visitando al menos 500 locales o contribuyentes por semana. Es una meta bastante ambiciosa, pero vamos a buen ritmo. Es parte de la estrategia para luchar de frente contra el contrabando y la evasión fiscal. Tenemos muchos lugares que visitar y muchas facturas que revisar», dijo Carvajal.
Las diligencias se efectuaron en tiendas donde venden artículos de bazar, regalos, adornos, bisutería, librería, artículos para celulares y productos alimenticios de diversa índole. En uno de los locales decomisaron carne, embutidos y huevos.
La nueva directora de la PCF, Katherine Tenorio, asistió al operativo y coordinó acciones en los distintos establecimientos. Ella comenzó funciones el lunes 22 de junio.
«Se están levantando inventarios, mercancía por decomisar. Son cosméticos, artículos de consumo, de uso humano, de origen animal y vegetal, ropa, zapatos, cualquier mercancía que sea de interés», comentó.
Una de las particularidades de la intervención fue que se pidió a los oficiales y funcionarios que entregaran sus teléfonos celulares para procurar al máximo la confidencialidad. Los aparatos se los devolvieron una vez iniciadas las inspecciones.
«En el momento no sabían para donde venían, (no sabían) los puntos de intervención y se manejó de manera muy estratégica», añadió.

El director de Tributación, Miguel Ángel Solís, explicó que su a área le corresponde la revisión de que los contribuyentes estén inscritos y en el régimen correcto. También se verifica la emisión de facturas y la comprobación de que los productos entraron al país por aduanas, pagando impuestos.
«Hemos podido constatar que hay contribuyentes que están en un régimen incorrecto, por ejemplo, están en el régimen de Tributación simplificada debiendo estar en el régimen tradicional, lo cual implica, necesariamente, que deben emitir facturas por todas las ventas que realicen. En esos casos les hacemos una prevención para que procesan a rectificar», comentó.






