- La IA avanza más rápido que la ley: dos proyectos siguen pendientes en la Asamblea.
La comercialización de juguetes con inteligencia artificial crece en el mundo justo cuando Costa Rica mantiene dos proyectos de ley sobre IA en la Asamblea: la Ley para la Promoción Responsable de la Inteligencia Artificial y la Ley de Regulación de la Inteligencia Artificial, ambas aprobadas en comisión y pendientes de votación en el plenario. La llegada de estos juguetes ha encendido alarmas por seguridad, privacidad y efectos en el desarrollo de niños y niñas.
Algunos juguetes con IA ya generaron problemas en pruebas realizadas por investigadores. Un oso de peluche equipado con un modelo de lenguaje sofisticado llegó a dar instrucciones inadecuadas y discutir temas sexualmente explícitos antes de ser retirado temporalmente del mercado mientras se refuerzan sus módulos de seguridad. Otros juguetes pueden sugerir incluso dónde encontrar objetos peligrosos cuando se les presiona con preguntas agresivas.
Grandes fabricantes también se suman a la tendencia. Empresas como Mattel, conocida por marcas como Barbie y Fisher-Price, anunciaron colaboraciones con OpenAI para incorporar IA en juguetes.
José Andrés Fernández, de la comisión de Inteligencia Artificial del Colegio de Profesionales en Informática y Computación, explicó que estos dispositivos pueden tener ventajas, pero también riesgos importantes al interactuar con menores.:
“A diferencia de los juguetes tradicionales, estos dispositivos pueden mantener conversaciones, responder preguntas en tiempo real y adaptarse al comportamiento del niño… estos mecanismos no son infalibles.”
Desde la ciberseguridad, José Adalid Medrano llama a la precaución por el manejo de datos sensibles:
“Los datos de los menores, que pueden ser desde su voz hasta su imagen, son útiles para ciertos tipos de delincuentes… dispositivos que, al desactualizarse, se convierten incluso en una vulnerabilidad para la seguridad informática familiar.”
En el plano del desarrollo psicológico, Catalina Chaves, psicóloga y directora de la Fundación Casa de los Niños, advierte que la interacción constante con respuestas automáticas puede limitar habilidades sociales y emocionales en etapas clave:
“Cada vez es más común… Si bien estas tecnologías pueden parecer inofensivas o muy educativas, es importante que los padres de familia entendamos cómo influyen en el desarrollo de los niños… La tecnología puede ser una ayuda, pero el desarrollo de los niños necesita, ante todo, tiempo, vinculación y atención real.”
La especialista recomendó que estos juguetes se usen por periodos cortos y siempre con supervisión adulta.
Organizaciones defensoras de niños también instan a los padres a evitar comprar estos juguetes sin controles parentales robustos y a favorecer el juego tradicional que fomenta creatividad, resolución de problemas y relaciones humanas auténticas.





