Según afirmó la ministra a Noticias Columbia, norma aprobada por Salud contaba con el visto bueno de profesionales en Bioética de la UNA.
La Escuela de Filosofía de la Universidad Nacional (UNA) desmintió unas declaraciones de la vicepresidenta de la República y ministra de Salud, Mary Munive, sobre la norma técnica para trasplante hepático en el país.
Este documento establece los criterios para determinar quienes serán incluidos o incluidos en la lista de espera para un trasplante de hígado.
A inicios de agosto, un grupo de asociaciones condenaron que el Ministerio de Salud había dado curso a esta nueva norma, pese a que debía dar inicio hasta finales de mes y de no contar con consideraciones bioéticas en su aplicación.
Consultada por Noticias Columbia, la jerarca de Salud aseguró que la norma sí tenía el respaldo de distintas instancias, entre las cuales destacó el de expertos en Bioética de la Universidad Nacional.
«Ya se tiene un criterio de un ente técnico validado por expertos, no solamente nacionales, internacionales y donde se han generado diferentes mesas de trabajo en donde ellos mismos, tanto las personas de la comunidad como expertos en Bioética de la Universidad Nacional, médicos trasplantólogos, asesores legales, Defensoría de los Habitantes, dieron las recomendaciones de la modificación de toda la consulta y validaron esto. Eso es un documento que, como nunca, nos ha tardado bastante porque ocupábamos sacarlo bien. Lo sacamos y ya está operativizado y más bien ya estamos viendo resultados», señaló la ministra el pasado 6 de agosto.
Sin embargo, desde la universidad negaron haber validado la norma técnica para el trasplante de hígado.
El director de la Escuela de Filosofía de la UNA, Roberto Cordero, explicó que las revisiones al borrador de la norma las hicieron a solicitud de la Fundación Vida Nueva Donación y Trasplantes y, contrario a lo indicado por Munive, recomendaron incluir consideraciones bioéticas en el texto.
«Con relación al acuerdo de la Asamblea de Académicos de la Escuela de Filosofía de la Universidad Nacional surge como una petición de revisión por parte de la Fundación Vida Nueva ante el borrador de la norma nacional de trasplante hepático. Este borrador nos fue remitido en mayo del 2024 y como académicos dimos nuestras observaciones a la propuesta del Ministerio de Salud. El 12 de agosto del 2025 volvemos a recibir una solicitud formal por parte de la Fundación Vida Nueva, ante la cual respondemos nuevamente desde nuestro campo de conocimiento filosófico, ético y bioético, llegando a los siguientes acuerdos: Reiteramos la posición de la Asamblea de Académicos que considera insuficiencias e inconsistencias en el campo de la Ética y la Bioética del decreto sobre trasplante hepático. Aclarar y manifestar que la Escuela de Filosofía no ha avalado ningún documento emitido por el Ministerio de Salud referente al tema del trasplante hepático, dado que el único documento revisado fue un borrador en mayo del 2024, en la que se hicieron cuestionamientos de fondo en sus implicaciones éticas y bioéticas. Recomendar la revisión e incorporación en la norma de trasplante hepático de consideraciones bioéticas que garanticen el respeto a la autonomía y a la justicia, evitando vulnerar los derechos de las personas habitantes de Costa Rica, particularmente las poblaciones más excluidas. Instar al Ministerio de Salud y a la Caja Costarricense de Seguro Social a distinguir y diferenciar entre instrumentos técnicos propios de la ciencia de la salud para tomar decisiones y los criterios éticos y bioéticos para la toma de decisiones que deben de ser elaborados por especialistas en Filosofía y Bioética, con asesoría y apoyo de otras áreas de las ciencias de la salud y ciencias afines para promover el derecho a la salud, siendo ambos criterios, médicos y filosóficos, vinculantes entre sí», detalló el académico.
La presidenta de la Fundación Vida Nueva Donación y Trasplantes, Rosibel Arrieta, señaló que la norma técnica que utiliza el Ministerio de Salud para el trasplante hepático no es positiva para los pacientes y reiteró que la misma es discriminatoria.
«Esta norma, lejos de brindar protección, expone a los pacientes a un mayor riesgo al imponer criterios que restringen injustificadamente su acceso al trasplante y reducen sus oportunidades de sobrevivir. Desde la visión de los pacientes, se comprueba que se aprobó una norma inhumana, antiética y discriminatoria en su derecho a la vida y la salud», manifestó Arrieta.
En Noticias Columbia consultamos a la ministra de Salud, Mary Munive, por los señalamientos de la Universidad Nacional; sin embargo, no hubo respuesta.
En febrero del 2025, desde el Ministerio de Salud aseguraron que el objetivo de esta norma es que se optimicen los criterios de distribución de órganos, priorizando a los pacientes con mayor urgencia médica y garantizando que el proceso sea supervisado bajo estrictos estándares.





