Este cuerpo policial logró en el último año incrementar la planilla en un 17%, y cerraría el 2025 con una cantidad superior a los 700 efectivos, sin embargo cantidad de vehículos crece todavía más.
En su 99 aniversario, la Policía de Tránsito fue reconocida como la fuerza policial más antigua del país en su forma actual. Las celebraciones, sin embargo, también trajeron a la mesa los retos persistentes que enfrenta este cuerpo policial, particularmente en cuanto a su capacidad operativa.
El presidente Rodrigo Chaves, durante su intervención en el acto oficial, destacó la entrega y destreza de los oficiales, en especial quienes patrullan en motocicleta:
“Yo les digo bailarines en dos ruedas cuando los veo. La habilidad, el talento en manejar los instrumentos —en este caso la motocicleta— con que ejercen sus labores…”, expresó el mandatario.
“A todo el personal administrativo de la Dirección General de Policía de Tránsito, ustedes también colaboran al éxito. Hoy celebramos 99 años de historia y de coraje, de valentía”, añadió.
“De hecho, en su forma legal de constitución, la Policía de Tránsito es la policía más antigua de esta patria bendita. Obviamente había policía antes, pero como policía en su forma actual, ustedes son los que… 99 años de trabajo valiente bajo el sol, bajo la lluvia, de día y de noche.”
Pero junto a los reconocimientos, también se escucharon llamados a fortalecer las capacidades del cuerpo policial. Martín Sánchez, subdirector de la Policía de Tránsito, advirtió sobre la necesidad urgente de reforzar el número de oficiales en todo el país:
“Nosotros hemos hecho un análisis de ahí más o menos entre 400 y 600 oficiales. Básicamente es duplicar la cantidad de oficiales que tenemos y eso viene a significar que vamos a tener por cada delegación, por turno, alrededor de 2.5 oficiales más», indicó Sánchez.
«Y eso significa tener esos oficiales no solo en la atención de accidentes, sino que podríamos atender esos oficiales en la prevención en carretera, haciendo, como le estaba mencionando, controles de velocidad, alcohol y de implementos”, explicó.
Además de personal, también se considera fundamental incorporar herramientas tecnológicas que ya han sido propuestas en el pasado:
“Implementar el sistema de monitoreo en cámaras y fotomulta, que en años anteriores hubo un proyecto para impulsarlo… creo que eso aliviaría en demasía el trabajo que hace la Policía de Tránsito, y sobre todo en puntos específicos donde más accidentabilidad tenemos», afirmó Sánchez.
«Y también para controlar la cantidad de vehículos que ingresan en el centro de San José con el tema de la restricción vehicular. Pero sí, indudablemente, la tecnología sería un aliado importante para la Policía de Tránsito y la seguridad vial.”
A casi un siglo de su creación formal, la institución enfrenta el reto de responder con más fuerza y recursos a las crecientes demandas del tránsito moderno en un país donde la siniestralidad vial continúa siendo una preocupación central.





