Así lo revela el reciente informe de Percepción de las personas adultas y jóvenes costarricenses sobre tópicos de economía y política, elaborado por la UNA.
“Costa Rica debe ser gobernada con mano dura”. Así opinó el 80.5% de la población en la reciente encuesta de Percepción de las personas adultas y jóvenes costarricenses sobre tópicos de economía y política.
El informe fue elaborado por el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) y señala que dicho porcentaje de los costarricenses están ‘muy de acuerdo’ o ‘algo de acuerdo’ con la ‘mano dura’.
Sin embargo, dicha idea se contradice con la importancia que le siguen dando las personas a la democracia, ya que un 85% indicó estar “muy de acuerdo” o “algo de acuerdo” en que este es el mejor sistema para manejar los conflictos en la sociedad costarricense, según detalló el investigador de la UCR, Mario Zúñiga.
«Los resultados de la encuesta que tienen que ver con el pueblo autoritario arroja percepciones de la opinión pública que son contradictorias. Una alta aceptación de la idea de que la democracia es la mejor forma para dirimir los conflictos, por un lado, y por otro lado se ve que se cuela en la opinión pública las ideas como de la mano dura, por ejemplo, la importancia de la mano dura o la idea de que el presidente es una figura política que está obligada a llegar a acuerdos con la oposición, es una idea que es valorada por la mitad, más o menos, de las personas encuestadas y no necesariamente por una mayoría que uno esperaría. Lo que observamos en esa serie de resultados es muy interesante porque no se podría calificar, de una u otra forma, de manera tajante, es decir, no podemos referirnos a que la opinión unión pública es absolutamente conservadora o, por el por otro lado, que rechaza absolutamente las ideas conservadoras. Lo que vemos es una serie de significados en lucha, es decir, o de postulados que se disputan políticamente. En ese sentido, así interpretamos los significados contradictorios», explicó Zúñiga.
En la misma línea se refirió el investigador del Idespo, Onésimo Rodríguez.
Según el experto, existe una contradicción en estos pensamientos de los costarricenses debido a que la democracia, dentro de sus conceptos, está fundamentalmente alejada de los principios autoritarios, como podría ser la ‘mano dura’.
«Hay muchas formas de dirimir qué es mano dura o de significar qué es mano dura. Habría que hacer consultas más profundas para saber qué es lo que la gente está significando por esto. Yo, tentativamente, me sentiría como tentado a decir que hay un concepto como de democracia, que es por lo menos elástico. La gente siente que dentro de la democracia caben algunos otros elementos que evidentemente son difíciles de que quepan en este paquete que podemos llamar democracia. Los conceptos son los conceptos y la democracia tiene una concepción definitiva, determinada y que no acepta políticas, por ejemplo, autoritarias, porque si no ya sería un modelo para dirimir conflictos diferentes. Entonces, es muy interesante que aún así la gente tenga la percepción de que se necesite mano dura en el sistema democrático, porque esto se antoja como una contradicción, pero lo importante que es que la gente lo piensa así», mencionó el investigador.
Dentro de la encuesta también se preguntó sobre percepciones económicas de la actualidad del país.
Rodríguez explicó que, según datos hallados en el informe, existe la idea de que Costa Rica es un país desigual, con una riqueza que está mal distribuida.
«Me parece que la gente está como más tentada a indicar, a percibir, que el acceso general a ciertos los servicios, no todos, a ciertos servicios como la educación pública, como espacios privados de deporte, de entretenimiento, son cada vez más complicados en este país, lo cual tiene que ver con el sistema de inequidad. La abrumadora mayoría de las personas piensa que Costa Rica es una sociedad desigual económicamente. El 80% de las personas piensan que la riqueza está mal distribuida. Entonces, si la riqueza está mal distribuida tiene todo el sentido que también la mayoría de las personas piense que accesar a ciertos servicios sea muy complicado, muy complejo, por ejemplo, educación privada. En este país accesar a educación privada, ya sea en primaria, secundaria o universitaria, es muy costoso», amplió Rodríguez.





