Nuevo santo ‘millenial’ tiene una historia cercana a Costa Rica.
El papa León XIV canonizó este domingo a Carlo Acutis, el joven que murió en 2006 a los 15 años y que se convierte así en el primer santo ‘millenial’.
La historia de esta canonización tiene una cercanía especial con Costa Rica y es que su segundo milagro está relacionado con una tica, que en julio de 2022 peregrinó a la tumba de Acutis, en Asís, para rezar por la curación de su hija, que había sufrido un grave traumatismo craneal tras caerse de su bicicleta.
A la ceremonia en San Pedro acudieron fieles de todo el mundo, sobre todo muchos jóvenes devotos de Acutis y que llevaban en sus manos algunas estampitas con la imagen del adolescente.
Una de las asistentes fue la comunicadora de la Conferencia Episcopal (CECOR), Lissandra Chaves, quien conversó con Columbia y narró su experiencia en la canonización.
«Era impresionante. Yo estuve ahí desde las 6 de la mañana, la misa era hasta las 10 y me fui temprano pensando que habría mucha gente, pero nunca me imaginé el mar de personas. Cuando yo llegué había varios kilómetros ya de filas e hicimos fila como 2 horas. Cuando ya entramos a la plaza de San Pedro, la plaza estaba llenísima. Entonces, era impresionante ver tanto joven devoto de Carlos y de Pier Giorgio, tantos jóvenes cantando con banderas, con pancartas, con rosarios en la mano. Fue una belleza, la Eucaristía muy solemne, muy hermosa, muy espiritual todo. Obviamente no alcanzábamos ver dónde estaba el Papa, pero habían pantallas gigantes para todos los demás y cuando aparecía en pantalla la mamá de Carlo o los hermanos de Carlo cuando uno de ellos leyó una lectura, la gente aplaudía, lloraba, igual cuando el Papa hizo la homilía», detalló la costarricense.
Junto con Acutis, también fue proclamado santo Pier Giorgio Frassati, otro joven que falleció en 1925 a los 24 años de edad.
Chaves destacó la presencia de otros costarricenses en San Pedro y la de la familia de Acutis.
«Yo vengo muy edificada de todo lo que vi, de tanta devoción, de ver tantos jóvenes que están por seguir el camino de estos dos muchachos y verdaderamente tenemos dos intercesores que van a estar pendientes de nuestra juventud. Yo creo que ese es el mayor regalo. Vi algunos costarricenses allá. Yo llevaba la bandera, entonces como el milagro que llevó a Carlo Acutis fue en Costa Rica, pues obviamente yo llevé mi bandera y así pude encontrar varios ticos y ticas que estaban allá con mucha devoción. También vivieron la misa y estaban felices, pero verdaderamente impresionante la cantidad de personas y sobre todo de jóvenes. Fue muy impresionante también ver a la familia de uno de los santos, que generalmente cuando canonizan ya no tienen familiares tan cercanos, pero aquí estamos hablando de que la mamá de Carlo estaba ahí y su familia. Entonces, fue todavía más fuerte el testimonio», amplió la tica.





