
El técnico de la Selección de Panamá, Tomas Christiansen, habló con firmeza y cautela en la antesala del duelo vital ante El Salvador en el estadio Rommel Fernández, un partido que definirá el destino canalero en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026.
Christiansen dejó claro el sentir del grupo en esta recta final.
“Sabemos lo que nos jugamos y ahora ya no hay marcha atrás, es el último partido, tenemos que morir con las botas puestas, ese es el sentir también de la plantilla” comentó.
El entrenador evitó adelantarse a escenarios y fue enfático en que la única obligación es ganar.
“No voy a pensar en el repechaje o en la clasificación directa, la obligación es ganar y es el objetivo. Si ganando es suficiente, pues felices todos, y si no, pues a la repesca; pero hay que ir paso a paso, con los pies en el suelo” citó.
Panamá se juega este martes la posibilidad de clasificar directo como líder de su grupo o asegurar una plaza en el repechaje como mejor segundo, escenario que se definirá en la última jornada de las Eliminatorias de Concacaf.





