“Reconocemos que fueron mejores».
Sin darle muchas vueltas al asunto, el estratega inglés de Jamaica reconoció que Estados Unidos fue el justo ganador de la serie de cuartos de final por un boleto a las semifinales de la Liga de Naciones.
Los norteamericanos ganaron en Kingston 0-1 y en St. Louis, Missouri, 4-2.
Resalto que su equipo peleó hasta el final, nunca se dio por vencido. «Quiero decir que eso es carácter, eso es coraje, y eso es lo que tiene el equipo, así que tenemos que aprovechar eso siendo mejores táctica y técnicamente porque eso es lo que fue Estados Unidos”, razonó McClaren.
En ese sentido, McClaren enfatizó que los problemas del equipo se derivan de los mismos principios que él está decidido a inculcar: construir desde atrás y mantener la compostura bajo presión.
“Queremos formar un equipo que pueda manejar el balón bajo presión. Así es el fútbol moderno. Los principios son que hay que ser agresivo, hay que defender adecuadamente y hay que saber manejar el balón”, amplió.
“Esa es nuestra fortaleza habitual: somos agresivos, defendemos bien, pero tenemos que mejorar en el manejo del balón, en la construcción desde atrás, con más compostura y más coraje, como demostramos en la segunda mitad. Estados Unidos presionó agresivamente y no lo manejamos lo suficientemente bien, pero esa es una lección que nos llevaremos adelante”, prosiguió el inglés.
Con su principal objetivo en la Copa Mundial de la FIFA 2026, McClaren ve la derrota como parte de un proceso necesario, ya que su futuro inmediato ahora implica navegar por las preliminares de la Copa Oro, un paso atrás de sus ambiciones de clasificación automática.
“Este proceso es continuo. A veces las cosas funcionan y a veces no. Pero aprendemos, nos adaptamos y avanzamos. Creo en este equipo y en nuestra capacidad para lograr algo especial. La verdadera prueba es contra los mejores equipos y no hemos estado a la altura”, señaló el estratega.
“Pero estos son los partidos en los que más aprendemos sobre nuestras debilidades y lo que necesitamos mejorar. Hemos utilizado a 37 jugadores en tres campamentos, experimentando e identificando talento… no es un buen augurio para la consistencia, pero es vital para el panorama general. Necesitamos jugadores que puedan defender, presionar y manejar el balón bajo presión”, finalizó McClaren.





