En el pasado inmediato cuando ambas trabajaron de la mano como jefa de fracción y ministra de la presidencia se fraguó una relación de respeto mutuo que permanece a la fecha, y la presente campaña no es una muestra de excesivas fidelidades
El anuncio de Pilar Cisneros, quien se aparta de la estrategia política y la comunicación del partido Pueblo Soberano, ha generado reacciones dentro del escenario electoral, especialmente por las posibles consecuencias de su decisión.
Una de las alternativas que se contempla es que la diputada se concentre por completo en sus labores dentro de la Asamblea Legislativa. No obstante, también se considera la posibilidad de que termine vinculándose con otra corriente política.
En ese escenario, las miradas apuntan a la candidata presidencial de Unidos Podemos, Natalia Díaz. La cercanía que ambas mantuvieron durante este gobierno —con Díaz en el Ministerio de la Presidencia y Cisneros como jefa de fracción— refuerza esa especulación.
Sin embargo, en una entrevista reciente con Noticias Columbia, Cisneros explicó las razones por las cuales la figura de Díaz Quintana no fue considerada como rostro del oficialismo
«Yo escuché la pregunta y escuché la respuesta. A ver, en una cosa que yo creo que Natalia Díaz falló terriblemente es que ella nunca dijo: ‘¿Sabe qué? A mí me gustaría ser la candidata del oficialismo.’ Y el tiempo fue pasando, y fue pasando, los años… Al final ella se fue y, efectivamente, como ella dijo en la entrevista, yo fui muy respetuosa, esos temas no se tocaban sobre la mesa… perdón. Y no sé, las cosas no se dieron, simple y sencillamente: ni ella lo propuso, ni el oficialismo pensó en ella. Pero yo sí le digo que Natalia la veo yo como una aliada natural del movimiento oficialista, y ojalá que siguiera trabajando con nosotros en un próximo gobierno.», fueron las palabras de la diputada.
A pesar de esto, hay quienes consideran que una eventual colaboración entre ellas no sería impensable. El investigador Ronald Alfaro, de la Universidad de Costa Rica, ha planteado que esta campaña ha estado marcada por cambios de bando y reconfiguraciones políticas, incluso dentro del propio partido Unidos Podemos.
«En estos procesos políticos, uno no puede descartar ninguna posibilidad, ¿verdad? O sea, la política es siempre algo muy poco predecible de manera inmediata, porque hay muchas cosas que se están moviendo, que se están cambiando, que se están reacomodando. Y bueno, sí, hay múltiples posibilidades en este escenario.», puntualizó.
Y añadió:
«Desde algo que incluso uno no está… Es decir, desde un actor que no está presente y que luego se incorpora y cambia las cosas, hasta algo que se daba por muy seguro y resulta no serlo. Entonces, en los procesos es muy natural que eso pueda ocurrir.»
Para Alfaro la evidencia fáctica hasta ahora es que las alianzas son endebles.
«Lo que sí creo es que, en este contexto y coyuntura, los acontecimientos que se han venido dando alrededor de esta alianza y coalición reflejan que tiene una naturaleza muy artificial. Es una coalición que no está cohesionada, que no está unida.»
Uno de los ejemplos más evidentes ha sido el caso de Luis Diego Vargas, quien tras dejar la fracción del Partido Liberal Progresista, terminó como candidato a la vicepresidencia en la agrupación que lidera Díaz.
Columbia consultó a la propia Natalia Díaz sobre el distanciamiento de Cisneros con Pueblo Soberano, y reconoció el aprecio mutuo de ambas figuras..
«Doña Pilar y yo nos tenemos un aprecio y un respeto mutuo. Tuvimos la oportunidad de trabajar muy bien en el gobierno y reconozco su compromiso con el país. Entiendo que en este momento ella ha decidido concentrarse en celebrar con responsabilidad su gestión como diputada, y eso me parece entendible y correcto.»
«Por mi parte, yo estoy enfocada en nuestro proyecto, en nuestro camino, con una visión clara de hacia dónde queremos llevar al país, y sobre todo con un equipo comprometido, unido, que ha venido creciendo con fuerza en todo el territorio.», manifestó a consulta de Noticias Columbia.
La pregunta sobre qué tendría que pasar para un eventual reencuentro político entre ambas figuras queda abierta. Por ahora, lo que está claro es que Pilar Cisneros atribuye su salida del equipo de estrategia a la falta de tiempo para atender esa función, junto con su trabajo legislativo.





