Según expertos, modificar las listas cerradas requeriría reformas a la Constitución y al Código Electoral, un proceso complejo y de largo plazo.
El proceso para que la elección de los diputados sea de forma personalísima, es decir, que el ciudadano elija directamente a la persona que ocupará una curul, todavía debe superar varios pasos antes de convertirse en realidad.
Diversos actores políticos, entre ellos diputados y analistas, señalan la importancia de que en el futuro exista una reforma que permita a los ciudadanos votar por una persona de manera directa y así identificar claramente a sus representantes en el Congreso.
El doctor en Derecho Constitucional, Esteban Alfaro, explica que modificar las listas cerradas y pasar de elegir diputados por partidos políticos a votarlos de forma individual requiere dos tipos de cambios, “La primera es una reforma constitucional, al menos a los artículos 95 y 98 que establecen de manera indirecta esta exclusividad de participación. Hay otras normas más, pero en los artículos 95 y 98 se hace la referencia más clara a la figura del partido político”, señaló.
La segunda modificación, según el especialista, es menos interpretativa y se acerca más a una reforma legal.
“La segunda es todo el andamiaje normativo del Código Electoral y otras disposiciones en la materia, donde se establece el vehículo del partido político”, agregó.
Antes de que la reforma llegue siquiera a manos de los magistrados de la Sala Constitucional —quienes evaluarían si existe algún motivo de improcedencia—, debe ser discutida primero por los diputados de turno en la Asamblea Legislativa.
Es poco probable que sea este periodo parlamentario el que analice la posible reforma constitucional, aunque varios legisladores ya han manifestado su criterio al respecto.
El diputado independiente y candidato a la vicepresidencia por el partido Unidos Podemos, Luis Diego Vargas, considera que la elección de congresistas sí podría mejorarse, “Considero que la elección a diputados podría mejorarse, sí. Sin embargo, los partidos políticos son necesarios para depurar quiénes son las personas que representan a los ciudadanos. Hoy las personas creen en proyectos o liderazgos que pueden representarlos y se identifican con el diputado al cual le dieron su voto y su confianza”, expresó.
Otra de las voces autorizadas para emitir un criterio al respecto es la del exdiputado Ronny Monge. El congresista del periodo 2014-2018 con el partido Liberación Nacional señala que el sistema de elección de diputados debe reformarse, «Creo que definitivamente en el sistema de elección de diputados hay que ver algún tipo de mejora. Costa Rica tiene un sistema de partidos políticos, pero de listas cerradas para la elección de diputados y diputadas. Yo creo que por la institucionalidad de los partidos políticos se puede mantener dentro de las agrupaciones, pero con orden preferente, eso significa que el elector puede escoger cuál es el orden por el que vota o cuáles de la nómina que ofrece el partido es por los que se quiere votar».
Monge añade que de la lista serán elegidos diputados quienes cuenten con más simpatizantes, siempre dentro de la estructura de un partido político, como se establece en el Código Electoral, «El elector tendrá la posibilidad de elegir entre esa lista que le suministran los partidos y quien más simpatizantes obtenga, tendrá más posibilidades de ser diputado y no por el orden que lo ponga el partido político«, concluyó.
De cara a las elecciones nacionales del 1° de febrero de 2026, no existe posibilidad de una modificación sustancial en la forma de elegir a los representantes en la Asamblea Legislativa. Por ahora, el voto seguirá siendo hacia un partido político y no hacia una figura específica.





