Honduras inició su camino en las eliminatorias mundialistas con un empate 0-0 en su visita a Haití. Aunque el punto suma en la clasificación, el técnico Reinaldo Rueda admitió que la deuda pendiente es mayor con la afición catracha, que se ilusiona con ver a la selección en la próxima Copa del Mundo.
“Yo considero que más. Yo creo que hoy, incluso, les dije, estamos metidos en la grande porque ilusionamos a la gente, volvimos a ilusionar a nuestra afición y les ponía la analogía como cuando tú a un hijo o a una hija le ofreces llevarlo a Disney World y no lo puedes llevar y le quedas mal. Y la gente se ilusionó, los niños se ilusionaron, los adultos se ilusionaron, la gente se ilusionó, todos nos ilusionamos y ese es el desafío, corresponder a ese desafío ratificando en la cancha eso que mostraron” expresó.
Tras el debut en suelo de Curazao, la bicolor enfrentará un partido clave en casa ante Nicaragua, rival que viene de empatar 1-1 frente a Costa Rica. El duelo en Tegucigalpa representa una obligación para Honduras: ganar y confirmar que la ilusión generada tiene respaldo en resultados.
La presión recae ahora en que el equipo muestre fortaleza como local y sume los tres puntos que lo mantengan bien encaminado en la fase de grupos.





