El expresidente del Banco Central señaló que su respaldo al candidato del PUSC se basa en la defensa de la democracia, la institucionalidad y una visión económica responsable en un momento que calificó como crítico para el país.
El abogado, economista y expresidente del Banco Central de Costa Rica, Rodrigo Cubero Brealey, anunció públicamente su respaldo al candidato presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Juan Carlos Hidalgo, de cara a las elecciones nacionales del próximo 1.º de febrero, en un contexto que calificó como uno de los más complejos y delicados de la historia democrática reciente del país.
Cubero advirtió que Costa Rica atraviesa una situación crítica, caracterizada por una creciente polarización social, un crecimiento económico desigual que no se traduce en empleos de calidad, el deterioro de servicios públicos como la salud y la educación, el colapso de la infraestructura vial y portuaria, el aumento de las presas, el incremento del crimen violento y ataques sistemáticos contra las instituciones de control democrático. A ello —señaló— se suma un entorno internacional altamente desafiante.
“Por primera vez desde 1948 enfrentamos el riesgo real de perder nuestra democracia y nuestra libertad. Esta no es una elección cualquiera: lo que está en juego es muchísimo”, afirmó el exjerarca.
En ese escenario, explicó que su apoyo a Juan Carlos Hidalgo se fundamenta principalmente en la defensa firme de la democracia, los derechos humanos y la libertad individual, así como en el respeto a la separación de poderes y a instituciones clave como la prensa independiente, la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial, la Fiscalía, la Contraloría General de la República y el Tribunal Supremo de Elecciones.
Cubero destacó que el compromiso del candidato del PUSC con estas instituciones no implica una defensa acrítica, sino que se acompaña de propuestas concretas de reforma para mejorar la eficiencia del Estado, fortalecer el sistema de justicia y modernizar áreas estratégicas como la salud, la educación y la seguridad pública.
En materia económica, resaltó la visión pragmática y balanceada que, a su criterio, impulsa Hidalgo, basada en la economía de mercado, la libre competencia, el comercio internacional y la atracción de inversión extranjera directa, junto con disciplina fiscal y una política monetaria prudente e independiente.
“Juan Carlos entiende el rol esencial del sector privado en el desarrollo nacional y propone acciones para crear oportunidades reales, emparejar la cancha para los emprendedores y reducir las barreras que frenan el crecimiento económico y la generación de empleo”, señaló.
Entre las principales propuestas mencionadas por Cubero figuran la reducción de cargas patronales, la disminución de tarifas eléctricas y costos regulatorios, el impulso a la infraestructura y la ampliación de redes institucionales de apoyo a las empresas, así como de sistemas de cuido, con el objetivo de cerrar brechas territoriales y facilitar la incorporación de más mujeres al mercado laboral.
Asimismo, indicó que valora la evolución intelectual y política de Hidalgo hacia una visión que combina la libertad económica con un Estado eficiente, capaz de garantizar servicios públicos esenciales, igualdad de oportunidades y políticas públicas basadas en evidencia.
Finalmente, Cubero destacó el talante personal y democrático del candidato del PUSC, al que contrastó con estilos de liderazgo agresivos y populistas.
“En tiempos en que prevalecen el grito, la mentira y el insulto, Costa Rica necesita el retorno de la decencia, la serenidad, el respeto y la vocación de diálogo. En Juan Carlos encuentro esa actitud honesta y coherente que se requiere para gobernar bien”, expresó.
El exjerarca concluyó que, aunque reconoce virtudes democráticas en otros aspirantes presidenciales, considera que Juan Carlos Hidalgo marca la diferencia al combinar ese talante con una brújula económica clara, un equipo técnico de alto nivel y un programa de gobierno serio, responsable y financieramente viable, orientado a construir una Costa Rica más justa, próspera y democrática.





