El Estadio Ricardo Saprissa Aymá fue testigo de una mañana y tarde especial; más allá del triunfo 2-1 del Deportivo Saprissa ante Puntarenas FC por la jornada 14 del Torneo de Apertura 2025, la verdadera ovación fue para Ricardo Blanco, quien volvió a jugar fútbol profesional después de dos años y medio de ausencia.
Blanco no disputaba un partido oficial desde mayo de 2023, cuando enfrentó a Liga Deportiva Alajuelense en la obtención de -en ese momento- el bicampeonato nacional. Desde entonces, debió someterse a varias cirugías y procesos médicos que lo alejaron del terreno de juego y lo llevaron a atravesar una dura etapa personal.
Richie asegura que ahora valora los pequeños momentos y agradece poder volver a los terrenos de juegos con la institución que los respaldó y desarrolló también como canterano.
“Hoy pude sonreír, gracias a Dios, porque es lo que amo, jugar fútbol y hacerlo con esta institución. A partir de ahora es disfrutar y valorar cada momento, los momentos simples que a veces no apreciamos. Me quedo con el apoyo de mis compañeros, del cuerpo técnico, de la afición y principalmente, de mi familia, que siempre estuvo ahí” expresó.
El lateral derecho no ocultó sus lágrimas al regresar a la convocatoria y volver a vestir la camiseta morada.
“Lloré, la verdad. Cuando me dijeron que estaba en la lista fue algo que me impactó, pero me había preparado para este momento. Son cosas que le mueven el corazón a uno. Valoro cada minuto, cada entrenamiento, porque uno nunca sabe qué puede pasar mañana” agregó.
Ricardo también recordó los momentos más difíciles del proceso, desde internamientos hasta el convivir con otros pacientes en centros médicos.
“Pensé en el retiro, no lo niego. Había días en que ya no podía más, pero Dios me amó y me dio fuerzas. Mi esposa, mis papás, mi hija fueron mi motor. Pasé por varias operaciones y por internamientos que me hicieron valorar la vida y a la gente humilde que lucha día a día. Este regreso es un milagro, muchos me dijeron que no volvería a jugar” acotó.
El regreso del 12 morado fue celebrado por sus compañeros, el cuerpo técnico y la afición morada, que reconocieron su perseverancia y fe inquebrantable.
“Primero es la fe en Dios, luego la familia. Los sueños y los milagros existen, pero hay que trabajar por ellos y nunca rendirse. La vida nos da muchas batallas, pero el secreto está en doblar rodillas, tomar fuerzas y seguir adelante” concluyó.
Después de una larga espera, Ricardo Blanco volvió a cumplir su sueño de pisar el césped con el Saprissa, demostrando resiliencia a lo largo de este proceso.





