Especialistas advierten sobre aumento de infecciones y la importancia de vigilar también la salud mental desde el inicio del curso lectivo.
El ingreso a clases, a partir del próximo 23 de febrero en los centros educativos públicos, marca el inicio de un nuevo ciclo lectivo lleno de retos para los jóvenes.
Uno de ellos tiene que ver con el cuido de su salud física y mental, según advierten expertos en estas áreas.
Según la pediatra e inmunóloga, Olga Arguedas, es normal que en este periodo aumenten las infecciones respiratorias y digestivas.
La experta, quien fue directora del Hospital Nacional de Niños, explicó las razones de esta situación y en qué momentos suelen incrementarse.
«La entrada a clases se asocia típicamente con un aumento de las enfermedades infecciosas en los niños y esto fundamentalmente porque implica mayor convivencia con otras personas de su misma edad, algunas de las cuales pueden llevar estos virus, bacterias y otros agentes infecciosos a la escuela. Tiene un comportamiento estacional y en este momento, en que aún estamos con estación seca, lo que usualmente suele verse es un aumento de las infecciones gastrointestinales.
En estación seca vemos circulación más frecuente de virus que producen diarrea, lo cual se exacerba generalmente alrededor de la Semana Santa. Cuando inicia la estación lluviosa, aumenta entonces la circulación sobre todo de gérmenes que producen enfermedades respiratorias y hay también algunos virus que tienen la capacidad de producir diarrea y síntomas respiratorios al mismo tiempo», detalló la especialista.
Por su parte, la también médico pediatra, Julia Fernández, señaló que lo principal ante estos casos es la precaución por parte de los padres.
Según la doctora, una serie de acciones pueden ayudar a mejorar las defensas de los menores.
«Reforzar la técnica de la tos y el estornudo, recordar el lavado de manos, las escuelas y deben de tener presente el programa de lavado de manos. Si fuera necesario y hubiera un brote grande, uso de mascarilla en algunos niños. Recordarle a los papás también que si el niño está enfermo, uno sabe que por problemas de trabajo y de cuidado de los niños a veces es imposible dejarlos en la casa, pero esto va a proteger al niño de que no vaya a la escuela sintiéndose mal y de que tampoco produzca una contaminación a los compañeros.
En las casas, las medidas de siempre, lavado de manos, protección de todas las secreciones de nasales, los moquitos, el uso de pañuelos, ojalá desechables; si es necesario tomar algún medicamento para las molestias, pero recordar que son enfermedades de tratamiento sintomático. No hay medicamentos contra los virus de la gripe, sino que simplemente mientras el niño va mejorando.
Ojalá se pudiera revisar como antes el esquema de vacunas que esté al día antes de entrar a clases. Ahora se ha dejado eso de lado, pero es una de las recomendaciones de obligación de las vacunas. Una buena alimentación, una buena nutrición y una hidratación adecuada. Los niños con sus loncheras preparadas con alimentos nutritivos. Todo esto va a reforzar su sistema inmune, va a ayudar a que el niño tenga una mejor protección ante estos cuadros infecciosos», destacó la doctora.
¿Y la salud mental?
Además de la salud física, es importante que también se priorice la salud mental ante el ingreso a clases.
Así lo afirmó el psiquiatra, Mauricio Campos, quien indicó que identificar factores que puedan reflejar afectaciones entre los jóvenes es fundamental para evitar mayores consecuencias.
«Tenemos que tener en cuenta algunas máscaras comportamentales que tienen que ver con síntomas depresivos, que no son los que tal vez nosotros estamos acostumbrados a ver, que son tristeza constante, llanto fácil, sensación como de culpa o malestar o anhedonia, que es esa sensación de que las cosas que antes me gustaban como estudiar y hacer deporte ya no me gustan.
Obviamente, todas estas siguen siendo importantes, pero por ejemplo, irritabilidad, dejar de ir al colegio, salidas o escapes desde el colegio, escapes de la casa e inicio especialmente en uso de alcohol y drogas, son también síntomas de que algo está pasando en el mundo interno de ese adolescente. Esto debe ser detectado por los padres a tiempo porque verdaderamente son estas primeras señales o indicios de que algo no va bien y estas partes donde académicamente un chico iba bien y de un momento a otro se viene abajo académicamente, por eso requieren la supervisión tanto de los papás como la supervisión y el apoyo de la parte educativa.
Si no de detectamos estas características y especialmente cuando empiezan a haber autolesiones o circunstancias como pensamientos negativos o deseos de morir, implican una serie de situaciones de riesgo que lastimosamente dejamos pasar por alto y que se manifiestan posteriormente en cada vez más circunstancias de riesgo», afirmó el psiquiatra.
Finalmente, el presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, Elliot Garita, señaló que los padres de familia deben estar atentos sobre quienes rodeen a sus hijos durante el inicio de lecciones.
«Ante el incremento de falta de protección o de vandalismos existentes día a día en todos los círculos sociales de nuestro país, es importante rescatar ciertos momentos. En el caso del inicio de clases es un momento donde hay una desvinculación entre los muchachos y su casa. Esa separación, que es necesaria y donde ellos tienen que empezar a juntarse con sus pares dentro de grupos sociales locales, pueden en algunos casos no ser las mejores juntas que podamos tener para ellos.
Es importante estar atentos acerca de cambios de conductas, cambios en el estilo de cómo llevan el día a día para poder adelantarse a este tipo de eventos y evitar, de esta manera, que estos muchachos puedan caer por un lado víctimas del uso o del consumo de drogas y aún peor como víctimas de grupos antisociales que también están en fase de reclutamiento en forma constante», añadió el médico.





