Carlo Díaz dice que la Fiscalía está obligada a investigar denuncia de supuestas torturas en la cárcel, mientras que Gabriel Aguilar le reprocha discurso de «pobrecito» con los requeridos por narcotráfico.
La mañana de este jueves, autoridades costarricenses entregaron para extradición a los Estados Unidos a Gilbert Bell Fernández, alias «Macho Coca» y a Gabriel Lozano, alias «Compadre». La diligencia se hizo en la base 2 del aeropuerto internacional Juan Santamaría en Alajuela.
El fiscal general, Carlo Díaz, brindó detalles a los medios de comunicación sobre el proceso y en esa atención a medios, le consultaron si Bell y Lozano denunciaron supuestos actos de tortura mientras estuvieron detenidos en el área de Máxima Seguridad de la cárcel La Reforma, en San Rafael de Alajuela.
Díaz respondió que, antes de abordar el avión, ambos sujetos dijeron que querían hablar sobre la situación en el centro penal. Bell Fernández se quejó de alimentación insuficiente, condiciones insalubres con presencia de roedores y cucarachas, deficiencias en la atención médica, aislamiento y falta de luz entre otros problemas.
También mencionó que durante la madrugada les impedían dormir pues los despertaban varias veces en las madrugadas.
El fiscal reveló que ambis sujetos accedieron a grabar en video sus denuncias y las imágenes fueron compartidas a los medios de comunicación.
«Ante esa situación… bueno yo la escuche, decidí también como fiscal general es mi deber y como exfiscal de ejecución de la pena, recibirles esas manifestaciones a través de un video. Incluso se les pidió el consentimiento», afirmó.
«Esto lo vamos a poner en conocimiento del Mecanismo de Prevención de la Tortura, la Defensoría de los Habitantes y por supuesto de la Fiscalía de Ejecución de la Pena y los jueces de Ejecución de la Pena», añadió.
El fiscal general aseguró que «Macho Coca» daba gracias a Estados Unidos por sacarlo de La Reforma debido al trato que estaba recibiendo, versión que coincide con el video divulgado.
«Yo no estoy diciendo tampoco que eso esté sucediendo (la tortura). Es lo que nos ponen en conocimiento y nosotros por supuesto tenemos que investigar», recalcó.
«Ahora van a decir que yo ando chineando a los delincuentes. No es así. Es respetar los derechos de las personas privadas de libertad. A ellos se les priva de libertad pero no se les priva de los demás derechos», aseveró.
Respuesta
Tras conocer lo expresado por el fiscal general, el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar publicó un mensaje en sus redes sociales en el cual reprochó las manifestaciones.
Acusó a Díaz de preocuparse más por las denuncias de sospechosos de narcotráfico que de la importancia de concretar una extradición a Estados Unidos.

En la tarde, el ministro atendió la llamada de Noticias Columbia en el programa Sala de Redacción y aseguró que en la cárcel La Reforma no hay tortura sino quejas de personas que antes tenían múltiples privilegios como la «comida de Rey».
El jerarca manifestó que, en el caso de «Macho Coca», se respetaba la dieta y se cumplía con el tratamiento médico. También justificó las rondas o inspecciones que se hacen durante la noche por motivos de seguridad.
«Ellos son delincuentes de alto perfil. Máxima Seguridad tiene pasarelas donde caminan los oficiales. Por razones obvias, las 24 horas del día, la madrugada, caminan por esas celdas para supervisar que los privados de libertad estén bien, que no estén atentando contra su vida, que no estén tratando de hacer ninguna actividad ilícitra. Eso eso, eso es la tal tortura que este señor denunció, que le dieron la posibilidad de hasta hacer un video», resaltó.
Sobre la presencia de roedores o cucarachas, explicó que ese problema se daba debido a la gran cantidad de alimentos, ropa y pertenencias que acumulaban los privados de libertad pero que, con el cambio en la directriz y la limpieza que se ordenó, el panorama ahora es diferente.
Aguilar aseveró que no sabía si las declaraciones correspondían a un fiscal general o a un abogado defensor de los acusados en Estados Unidos.
Escuche aquí la entrevista completa:
Aguilar ha sido fuerte detractor y crítico de la gestión de Carlo Díaz en diversos temas como por ejemplo un presunto desinterés para perseguir delitos relacionados con la introducción de teléfonos celulares a las cárceles.
Además, en el ámbito personal también hay una molestia pues el hermano del ministro de Justicia, Esteban Aguilar, denunció una supuesta persecución laboral del fiscal general cuando fungía como funcionario del Ministerio Público.





