La Unión de Pequeños Productores Agropecuarios Costarricenses (UPA Nacional) convocó este lunes a una conferencia para referirse a las afectaciones de la medida y a posibles alternativas.
¿Qué propone el sector ganadero en lugar del areteo impulsado por el gobierno?
El areteo, o la obligación de identificar a todo el ganado con un arete oficial y guía digital para poder transportarlo, está establecido en el decreto denominado “Sistema Nacional de Identificación Individual y Rastreabilidad del Ganado Bovino” (Decreto 44.336).
Inicialmente, el gobierno lo puso en marcha el pasado 26 de abril, bajo el argumento de que la práctica permitiría la información y la formalidad, y prevendría el robo de ganado.
No obstante, el sector ganadero se ha opuesto alegando que el areteo podría provocar bajas en las subastas y posible desabastecimiento de carne, además de la reducción de los productores por la obligación de digitalizarse pese a las bajas coberturas de internet en zonas rurales, lo que llevó a la prórroga de su entrada en vigencia hasta el 26 de octubre.
Desde UPA Nacional
Este lunes, la Unión de Pequeños Productores Agropecuarios Costarricenses (UPA Nacional) convocó a una conferencia para referirse a las afectaciones de la medida y a posibles alternativas.

Según Minor López Salas, pequeño ganadero de Tilarán, las afectaciones van desde los costos que tienen que asumir hasta el desabastecimiento en subastas de ganado y de los productos.
“El 85% del ganado que llega a las subastas para comercializar es ganado de doble propósito, resulta que un animal con areto o sin areto nunca le van a pagar más, entonces ¿por qué es que las subastas se están desabasteciendo? ¿Y cuál es el impacto que va a pasar a futuro? Bueno, simplemente porque resulta que los productores se han asustado tanto con tanta desinformación, con tanto temor que se le ha metido con ese tema, que ahora hace poco vimos el 50% que se aumentó en las subastas, las subastas que eran de 1.000 animales subieron a 1.500 animales y así cada una, porque el productor dice ‘esto no lo puedo manejar, no lo puedo llevar’; el 85% de la producción son adultos mayores, esos señores no saben cómo manejar una app, cuando ya esos productores no produzcan va a haber un desabastecimiento de carne y automáticamente vamos a quedar en manos de importadores, quienes son los que van a tomar el precio al final, y la calidad nadie la sabe”, dijo.
Según el sector, esos impactos podrían llevar a la desaparición de los pequeños y medianos productores.
López lamentó que la medida de areteo se haya tomado “desde un escritorio”, razón por la cual ponen sobre la mesa otras alternativas.
“Lo primero que proponemos es paren esto, sentémonos en una mesa y busquemos lo mejor para que la producción nacional pueda salir adelante y convivir con los importadores, entonces cuando hablamos de este tema debemos de tener claro que si como costarricenses no entendemos qué nos estamos comiendo, tenemos problemas; cuando hablamos de qué ponemos es hacer una trazabilidad voluntaria, significa que los señores que tienen la capacidad por supuesto que se les fomente y se les ayude para que logren llegar a sus metas, pero a los que no, que puedan continuar con las guías de papel, que es lo que ellos pueden”, expresó.
El ganadero resaltó la necesidad del diálogo con las autoridades de gobierno pues, según comentó, en la administración saliente no hubo espacio para la negociación.
Sin embargo, dijo que aún no ha sido posible conversar con la nueva presidenta y los jerarcas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
“No, todavía no se han dado; con la administración pasada, que ella era parte, muchas veces intentamos y el que más dio la cara en subastas o en alguna reunión fue Fernando, del MAG, que ahora creo que está igual de viceministro, y al final él nada más decía ‘voy a llevarme los apuntes’ o echaba una sonrisa o nos decía ‘esto va porque va’ y creo que no es una palabra correcta; yo diría que este nuevo gobierno ojalá que fuera más abierto, más comunicativo con con la producción nacional y conciliador, en el que nos sentáramos a hablar y buscáramos que ambas partes se beneficien y que busquen lo mejor para Costa Rica”, indicó.
Aunque el gobierno prorrogó la entrada en vigencia del decreto para finales de octubre, el sector ganadero insiste en buscar otras opciones.





