Durante el fin de semana, tanto el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) como el Partido Liberación Nacional (PLN) celebraron sus asambleas nacionales, donde acordaron establecer alianzas o coaliciones futuras.
Las dos agrupaciones políticas más antiguas del país apostarán por coaliciones y alianzas para los próximos procesos electorales: ¿cuál podría ser su futuro?
Durante el fin de semana, tanto el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) como el Partido Liberación Nacional (PLN) celebraron sus asambleas nacionales.
En esos espacios, las agrupaciones tomaron la decisión de establecer diálogos con otras agrupaciones y organizaciones para lograr alianzas tanto para el proceso municipal del 2028 como para las elecciones nacionales del 2030.
Así lo manifestaron el secretario general liberacionista, Miguel Guillén, y el presidente socialcristiano, Juan Carlos Hidalgo, respectivamente.
¿Cuál sería su futuro?
Para la experta en análisis político, Kattia Benavides, las recientes decisiones pueden calificarse como “una posible nueva etapa de los sectores de oposición”.
Para la analista, dependerá de lo que una posible alianza entre grupos políticos pueda ofrecer a los votantes
“Todavía hay una distancia importante entre estos partidos en temas ideológicos, programáticos y de identidad, y una cosa es defender conjuntamente la institucionalidad o coincidir en determinados proyectos y otra muy diferente es compartir una candidatura presidencial, ponerse de acuerdo en una lista legislativa e incluso construir un plan de gobierno conjunto; las encuestas demuestran que una eventual alianza entre estas fuerzas podría generar más rechazo que el respaldo ciudadano, esto revela que la posibilidad puede estar siendo discutida en las estructuras partidarias, pero todavía no necesariamente conecta con los electores, aquí la pregunta clave es qué proyecto común podría ofrecerle al país este tipo de coaliciones; si la alianza se construye únicamente alrededor de la oposición al gobierno actual, tendría un alcance muy limitado, pero si consiguen articular propuestas en seguridad, empleo, crecimiento, institucionalidad y reforma del Estado, entonces podría estarse convirtiendo en una alternativa política real”, explicó.
Por su parte, el analista político Daniel Calvo considera que es entendible la necesidad de partidos políticos tradicionales de buscar coaliciones para competir contra el oficialismo.
Sin embargo, hizo una diferenciación entre el proceso electoral nacional y el proceso municipal.
“Respecto a las elecciones municipales, de lograrse coaliciones entre ellos y además sumando partidos cantonales, sobre todo en cantones urbanos, los cuales se le resisten al oficialismo, como Curridabat, Montes de Oca, Moravia, Escazú, Santa Ana, la zona de los Santos, Cartago y El Guarco, que históricamente son bastante liberacionistas, así como otros otros cantones muy urbanos, como Heredia, Santo Domingo, Belén, Flores, San Pablo, veo posibilidades de competir y de triunfar, pero realmente fuera de ellos en zonas rurales y periféricas, por ejemplo, en cantones de las zonas costeras, realmente veo muy pocos; los partidos tienen que comprender que hay riesgos en estas alianzas y que constituir un solo bloque va a terminar reforzando la polarización que el gobierno estratégicamente está impulsando, además me parece que las alianzas suman, pero también restan y los partidos deben de pensar muy bien si ganan más de lo que pierden”, detalló.





