En medio de las negociaciones por el FEES, surge la pregunta de cada cuánto tiempo se debe negociar este monto, que hasta el 2016 era quinquenal y en la última década ha sido anual.
Una vez al año…cada cinco años…o más… Esta es “una” de las discusiones que mantiene el Poder Ejecutivo y los rectores de las universidades públicas en relación con el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).
Actualmente es usual escuchar que, años tras año, los ministros de Educación, Hacienda, Ciencia y Tecnología, entre otros, se reúnen con el Consejo Nacional de Rectores (Conare) para establecer este monto.
Sin embargo, hasta hace una década esta cifra se negociaba a 5 años plazos. Por eso, volvamos al 2016 para conocer qué pasó.
En aquel ya lejano año, el país atravesaba una complicada situación financiera difícil, lo que llevó a replantear cómo negociar el FEES, según recordó el ex viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez.
«Una de las razones es que se estaba pasando por una situación fiscal complicada, pero, sobre todo, había sobre la mesa una reforma pendiente de aprobar que podría ser que cambiara esa situación. Entonces era un panorama muy incierto como para poder sentarse a decidir sobre la asignación presupuestaria de una partida tan importante con un horizonte de mediano plano», explicó.
Desde entonces, todos los años se debe conformar la Comisión de Enlace para establecer ese monto, algo que se quiere cambiar, según el presidente del Conare, Jorge Herrera.
«Para nosotros como Conare es un elemento fundamental ya que muchos procesos de planificación de las universidades se han visto afectados por el hecho de que todos los años llegamos a la negociación sin una claridad de cuánto va a ser el monto que se le asigne a cada institución y eso no nos permite planificar la apertura de nuevas carreras, la asignación de nuevos cupos en sedes regionales, porque no sabemos a qué velocidad va a ir creciendo anualmente el presupuesto y saber de qué magnitud son los compromisos que podemos asumir», dijo.
El economista Fernando Rodríguez detalló cuáles son los elementos a considerar en estas negociaciones, tanto las de corto como las de mediano plazo.
«Hay que ver cuál va a ser la evolución de la inflación, en ese caso es fundamental, porque en entornos con inflaciones más altas se va a tener que entregar más recursos pero en entornos con inflaciones más bajas puede ser que no sea necesario hacer asignaciones de recursos más grandes y en ese momento se había pasado por situaciones con procesos inflacionarios muy distintos, incluso el 2015 cerró con inflación negativa», indicó.
Para la representante de los estudiantes en la Comisión de Enlace FEES y presidenta de la Federación Estudiantil de la Universidad Estatal a Distancia (FEUNED), María Ortega Zamora, de presentarse estos cambios deben ser bien pensados.
«Ya Conare ha venido trabajando anteriormente en algunas propuestas y lo seguirá haciendo, siempre buscando que una redistribución no afecte, de ninguna manera negativa, a ninguna de las universidades porque, como sistema, está buscando que crezcamos, porque todas las universidades trabajamos con poblaciones diferentes y lo ideal es que todas nuestras poblaciones y todas nuestras comunidades y territorios se vean beneficiados por ese tipo de redistribución y el impacto que puede generar en nuestras universidades», afirmó.
Para el investigador del Informe Estado de la Educación, Marco Hidalgo, hacer este cambio sería muy beneficioso para el planeamiento educativo.
«En horizontes de planeamientos tan cortos como un año lo que significa es que hay que posponer inversiones de futuro. Uno no puede planificar inversiones para el crecimiento de la cobertura de la educación superior año a año. Por ejemplo, si voy a abrir una sede tengo que tomar un conjunto muy gran de decisiones, programar recursos para la infraestructura, el personal, montar nuevos laboratorios…eso requiere horizontes de planeamiento de mediano plazo y negociaciones que hoy se hacen de manera anual y eso no se puede resolver tan fácil.
Se han hecho grandes esfuerzos por resolver las cosas más urgentes, pero nos impide un horizonte más razonable para saber, en conjunto, como sistema, qué parte de la cobertura vamos a aportar desde la educación superior», aseguró.
Por eso, el exvice ministro Rodríguez pide que se dé la discusión para este cambio.
«Creo que después de este periodo de austeridad tener la posibilidad de planificar en un horizonte a mediano plazo sería ideal. Entiendo también el lado de Hacienda donde hay dificultades pero hay que poner esos temas sobre la mesa, cómo hacemos para asegurarnos los recursos necesarios para asignar los recursos que dispone la Constitución para la educación y que una parte de eso pueda llegar a las universidades. Esa es una discusión que tenemos tener como país», dijo.
Por ahora, esta posibilidad, así como el monto del FEES para el 2027, sigue en discusión.





