Cerca de 4 mil estudiantes aplicaron una prueba piloto de producción de texto escrito esta semana.
Durante esta semana, cerca de 4 mil estudiantes de escuelas y colegios escogidos aleatoriamente aplicaron la Prueba Nacional de Producción de Texto Escrito a través de un plan piloto.
A los estudiantes les presentaron una situación sobre la cual debían hacer una redacción. De ella se espera evaluar la capacidad de organizar ideas, la coherencia y cohesión del mensaje, la ortografía y la puntuación.
El ministro de Educación, Leonardo Sánchez, enfatizó en la necesidad de enfocarse nuevamente en la lectura y la escritura, razón por la cual se decidió aplicar este plan piloto.
“Lo hacemos porque la lectura y la escritura son el cimiento de todos los demás aprendizajes, si un joven no escribe bien difícilmente podrá avanzar en matemáticas, ciencias o en inglés, esta prueba piloto nos permite ajustar logísticas y criterios de calificación, y en 2026 tendremos la aplicación definitiva para todo el estudiantado que finaliza primaria y secundaria con resultados sólidos que orienten la toma de decisiones”, apuntó.
“Sabemos que tenemos un rezago serio en lectoescritura y agravado por huelgas, pandemias y crisis acumuladas, pero también sabemos que no hay educación de calidad sin que nuestros estudiantes aprendan a leer y escribir bien, por eso esta prueba es más que un examen, es un compromiso nacional con la recuperación de aprendizajes esenciales”, agregó el jerarca.
La evaluación de redacción fue suspendida con las pruebas de Bachillerato. Sin embargo, en los más recientes Informes del Estado de la Educación y en los resultados de las Pruebas Nacionales Estandarizadas, la comprensión de lectura es una de las principales falencias de los estudiantes.
“El Informe Estado de la Educación le ha venido dando seguimiento al tema de la lectura y la comprensión lectora en todos los niveles educativos desde distintos ámbitos; para la décima edición, con datos de las pruebas Pisa 2022, confirmamos el deterioro en habilidades avanzadas de comprensión lectora en estudiantes de 15 años, que muestran pocas capacidades para hacer inferencias, analizar con sentido crítico, contrastar información y distinguir entre hechos y opiniones, es necesario entender que la lectura es un proceso y que esta pobreza de aprendizajes se origina desde edades tempranas en preescolar y primaria, por lo que hablamos de fallas sistémicas a lo largo de toda la trayectoria educativa”, recordó Jennyfer León, investigadora del Informe Estado de la Educación.
Por ende, dentro de las recomendaciones de la experta están el desarrollo de didácticas específicas en el aula y mejoras en la evaluación.
Eiliana Montero Rojas es parte del Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (INEINA) de la Universidad Nacional (UNA), y trabaja en un estudio de comprensión lectora con estudiantes de secundaria.
Por ello, se mostró optimista con la implementación de la prueba escrita nuevamente.
“Comprensión de lectura y escritura van de la mano, entonces si alguna de ellas falla es probablemente también indicador de que la otra también está fallando, entonces nosotros tenemos ya diagnósticos de competencia lectora, y la competencia lectora en general está bastante deficiente actualmente en el estudiantado, por tanto también tenemos muchas razones para pensar que la capacidad de escritura, la capacidad de expresión escrita también va a estar fallando”, señaló.





