Además del episodio en Puntarenas, los cuestionamientos personales y los comportamientos de este tipo han sido más frecuentes en el Congreso.
La situación protagonizada por el diputado oficialista Ariel Mora en Puntarenas pone sobre la mesa una pregunta: ¿por qué no se están logrando debates de altura?
Durante la sesión solemne de los diputados en Puntarenas este miércoles, varios medios de comunicación captaron al legislador de gobierno silbar mientras la liberacionista Norjelens Lobo realizaba su discurso, al mismo tiempo que un grupo de simpatizantes del oficialismo abucheaba cada participación de la oposición.
Los cuestionamientos personales y los comportamientos de este tipo ya se han presentado anteriormente en el Congreso, como cuando la diputada de gobierno Cindy Murillo denominó a las legisladoras Abril Gordienko y Claudia Dobles como “damas de compañía”, o cuando el diputado frenteamplista Edgardo Araya alegó que la presidenta Fernández se “hacía la tontica”.
¿Qué está sucediendo con el debate político? ¿Es la Asamblea Legislativa un reflejo de un país polarizado?
Desde la fracción legislativa del Partido Liberación Nacional (PLN) consideran que existen varias causas por las cuales el debate no ha sido el adecuado, y así lo manifestó el jefe de la bancada, Álvaro Ramírez.
“Por un lado, hay una falta de disposición al diálogo por parte del gobierno y eso se demuestra en la actitud del ministro de la presidencia, que claramente es la persona que dirige la fracción, la propia presidenta de la República no ha estado dispuesta tampoco a entablar ningún diálogo, a pesar de las invitaciones que le hemos hecho desde la oposición, en la fracción de Pueblo Soberano hay algunas personas que asumen con una actitud muy prepotente, que ellos pueden imponer las cosas sin necesidad de debatir ni dialogar y todo ese conjunto de cosas al final repercute de manera negativa en la calidad del diálogo político en la Asamblea Legislativa”, expresó.
Columbia también le solicitó a la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) su opinión al respecto, sin embargo, no se obtuvo respuesta.
Desde el punto de vista de especialistas
Desde el punto de vista de diferentes expertos en política y sociología, hay un panorama de tensión que trasciende la Asamblea Legislativa.
Este es el criterio de José Andrés Díaz, investigador del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional, quien se refirió al escenario general de discusión política que se ha construido en los últimos años.
“Desde eh la administración anterior, el gobierno ha optado por tener una estrategia de comunicación polarizadora, confrontativa, basada muchas veces en ataques personales, comentarios despectivos hacia aquellas personas que piensan diferente, y ha estado encabezado en ese entonces por el presidente Rodrigo Chaves y actual ministro de la Presidencia y Hacienda, quien en conferencias de prensa y otros espacios ha utilizado ese tipo de estrategia, incluso se ha burlado de personas con discapacidad e incluso de ciudadanos y ciudadanas, y el movimiento que se ha construido alrededor de la figura de Rodrigo Chaves no parece que está construido alrededor de ideas, proyectos o un modelo de propuesta de país, sino que se ha construido por la afinidad a esta forma de comunicarse, muchas de las figuras cercanas a él tratan de emular o replican este tipo de estrategias comunicativas”, explicó.
Díaz agregó que la situación se vuelve más crítica cuando desde la oposición se responde con las mismas formas que se cuestionan.
Por su parte, la expresidenta del Colegio de Profesionales en Sociología, Carmen Camacho, pidió revisar y reflexionar sobre el debate que se mantiene en la actualidad.
“Es un hecho vergonzoso más que desde las perspectivas sociológicas responden a un modelo político que trasciende fronteras en América Latina, pero que también están afectando la vida cotidiana y psicológica de cada uno de los habitantes de este país; desde el punto de vista de género, vemos hechos graves, pudimos observar a otras mujeres que se reían mientras el diputado Mora hacía las chifladuras ante todo el público, la conducta de este diputado, que es un estándar aplicado por el modelo de gobernanza indicado, es muy peligroso, porque el daño de esos mecanismos políticos no es solo económico ni administrativo, sino que es cultural, se normalizó la agresión, la prepotencia, el irrespeto al marco normativo y legal que fundamenta las bases de nuestra República; este modelo es muy peligroso, porque con comportamientos cotidianos de risas, muecas y silbidos, estamos llegando a los golpes en las calles, improperios constantes y hasta despertar sentimientos que antes no teníamos, sentimientos de odio que nos desconciertan y nos asustan”, explicó.





