La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, mejor conocida como COP30, culminó este fin de semana.
La participación de nuestro país en la COP30 estuvo marcada por ausencias importantes: el ministro de Ambiente y Energía (MINAE), y representación desde Cancillería.
Entre el 10 y el 21 de noviembre se celebró, en la amazonia brasileña, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, mejor conocida como COP30.
El encuentro fue catalogado por analistas como “la COP de la implementación”, pues la expectativa giraba en torno a ejecutar planes de acción climática y las contribuciones de las más de 200 naciones que participaron, con el fin de alivianar los efectos del cambio climático y reducir la huella de carbono.
Por Costa Rica participó una delegación de la cual Paola González Vargas, académica asesora de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Nacional (UNA), fue parte.
En entrevista con Columbia, la académica se refirió a los avances y pendientes que, a su criterio, dejó la cumbre.
“Hay un avance necesario en el tema de los combustibles fósiles que se vio frenado y eso precisamente responde a ese sinsabor, sin embargo, se lograron avances financieros significativos que hay que reconocer también como parte de esta dinámica, y una de las cosas que para mí fueron más importantes y quizá más más impresionantes fue la participación ciudadana en espacios en los que tradicionalmente no hay acceso para esto, y bueno, depende de la óptica con que se mire, esto puede ser o no ganancia, sin embargo, sí hay que reconocer que es una COP muy distinta a las otras cumbres que se han presentado anteriormente y que finalmente el hecho de que no se haya implementado una hoja de ruta vinculante para abandonar el petróleo, el gas y el carbón es un poco un baño de realidad de cuáles son las circunstancias en las que los países y el mundo en general se encuentra en este momento para hacer una transición hacia otro tipo de energía”, reflexionó.
Ausencias importantes
González fue parte del equipo técnico, y participó en temas relacionados con el financiamiento de la investigación ambiental.
Eso sí, lamentó que la representación costarricense tuviera ausencias sensibles, lo que ha provocado señalamientos internos y externos.
“La delegación estaba integrada precisamente por personal más de carácter técnico, no tuvimos en esta ocasión la representación de los máximos jerarcas del gobierno, como son los ministros de Asuntos Exteriores o el ministro de Ambiente, sin embargo, el país participó con una delegación sólida a nivel técnico; también hubo participación de diferentes actores del sector civil y la participación de algunos otros costarricenses que están o forman parte de organismos de Naciones Unidas, como lo es Cristiana Figueres o Carlos Alvarado”, apuntó.
La experta alegó que Costa Rica ha sido un país con un papel protagónico en temas de conservación y diplomáticos, por lo que la ausencia del jerarca de Ambiente y su sustitución por el Viceministerio de Energía “genera críticas a nivel interno y a nivel externo”.
“La justificación fueron las prioridades de la agenda nacional y bueno, eso evidencia bastante claro cuáles son las prioridades actuales del gobierno en diferentes materias, sin lugar a duda fue un espacio que pudo haberse aprovechado de manera mucho más amplia”, lamentó.
Columbia consultó al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y a Cancillería sobre las ausencias alegadas, pero las consultas siguen en trámite.
Resultados de la COP30
La COP30 dejó, como resultado, un acuerdo ante la emergencia climática que no menciona explícitamente el abandono de las energías fósiles.
Esto fue resaltado como una de las deudas por parte de la representante académica.
“A pesar de que hubo mucha presión de países de la Unión Europea y de varios países latinoamericanos, finalmente no hubo un documento con una hoja de ruta vinculante para abandonar el petróleo, y se opta por otros lenguajes un poco más suaves a nivel político, como planes voluntarios o transiciones justas que en realidad no cumplen con las expectativas de países que sí estaban a favor de esto, y hay una concesión hacia las grandes petroleras, lo cual sigue siendo un un problema bastante crítico”, comentó.
A nivel internacional, la falta de una hoja de ruta sobre energías fósiles fue motivo de debate.
Mientras que desde la representación brasileña se resaltó la prioridad sobre el tema pero bajo la consideración y el ritmo de cada país; otras delegaciones, como Colombia y la Unión Europea, exigieron incluir el tema.
A la cumbre no asistió Estados Unidos, considerado el mayor productor de petróleo del mundo.





