Familia materna tendrá prioridad para la valoración que se hace con el fin de definir la custodia de las menores.
Tras las multitudinarias honras fúnebres de la joven Junieysis Merlo Espinoza, que se realizaron el fin de semana en Nicaragua, la atención ahora se centra en el futuro de sus hijas quienes quedaron sin mamá y cuyo padre está en prisión preventiva como sospechoso del femicidio.
Los hechos se descubrieron el pasado jueves 9 de abril cuando el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) encontró el cuerpo de la muchacha de 29 años en una fosa excavada en un condominio en Santa Ana.
La víctima era madre de gemelas de apenas cuatro años quienes están, de momento, bajo la protección del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
El abogado de la familia de Junieysis, Joseph Rivera, confirmó el interés de los parientes maternos en que les entreguen a las niñas para que se queden en Nicaragua.
“En este momento el PANI tiene el resguardo de las menores de edad. Esperaríamos en próximos días poder tener una reunión con algún personero del Patronato”, dijo.
“Ellos (los familiares) quieren que ellas pasen en Nicaragua. Yo voy a estar viajando en los próximos 15 días para poder conversar con la mamá de Junieysis y también con la hermana y el hermano que están en este momento allá, don Wilder y doña Marjuris, con la finalidad de ver qué es lo idóneo para estas dos menores”, añadió.
Wilder Merlo, hermano de la víctima, declaró la semana pasada que no se sienten cómodos con la idea de que las pequeñas permanezcan cerca del entorno paterno.

Noticias Columbia consultó al PANI el detalle del proceso que se está realizando con respecto a las hijas de Junieysis. La institución brindó una respuesta de nueve puntos que transcribimos a continuación:
1. La Oficina Local del PANI en Santa Ana activó el Modelo de Procesos Atencionales, inició con la investigación preliminar y continuará con el Proceso Especial de Protección.
2. Las niñas están bajo protección del Estado con una medida de abrigo temporal y en una alternativa institucional.
3. Ellas van a permanecer en la alternativa de protección con todas sus necesidades psicosociales y básicas cubiertas.
4. El equipo psicosocial y legal lleva a cabo todas las diligencias y valoraciones con el fin de determinar de los recursos familiares existentes, cuáles reúnen las condiciones psicosociales, competencias parentales y económicas para garantizar su cuido y atención integral.
5. El Protocolo de Femicidio del PANI indica que se debe dar prioridad a la valoración del recurso familiar materno.
6. En este sentido, entra la cooperación y coordinación entre Costa Rica y Nicaragua para la valoración de familias y los estudios psicosociales.
7. El PANI ya estableció la coordinación con su homólogo Mi Familia (Ministerio de la Familia) con el fin de apoyar y priorizar la valoración de recursos familiares maternos.
8. Las niñas se mantendrán en protección, hasta que la fase de estudios concluya, con el fin de obtener una resolución administrativa que más convenga al interés superior de ambas niñas.
9. Hay otra persona menor de edad, hermano de las niñas, que está en Nicaragua y que también debe ser considerada en las valoraciones.
Criterios legales
Boris Molina, abogado litigante y consultor, expresó que, en casos como estos, lo primero que se toma en cuenta es “el principio del interés superior del niño”, que es de carácter universal y un derecho humano de protección a las personas menores de edad.
Molina indicó que el proceso no puede descartar a la familia paterna como posible receptora de las niñas si las condiciones fueran idóneas para ellas.
Marzuneth Víquez, abogada especialista en Derecho de Familia, comentó que el PANI debe hacer un análisis con el fin de determinar cuál recurso familiar podría ser el destino de las niñas. Añadió que los parientes podrían acudir a la vía judicial para dirimir la situación y, con ello, sería un Juzgado especializado el que tenga la última palabra.





