Aguas en esa zona del país siguen siendo utilizadas para la introducción de cargamentos ilícitos y peligrosos.
En apenas 10 días, oficiales del Ministerio de Seguridad Pública hicieron decomisos importantes que dejan en evidencia que el Pacífico Sur de Costa Rica se mantiene como una zona de tránsito, almacenaje y destino de drogas y armas de fuego de grueso calibre.
El pasado 27 de mayo, el Servicio Nacional de Guardacostas detuvo una embarcación pesquera, a 145 millas náuticas del Cabo Matapalo, en la Península de Osa.
Los oficiales ubicaron un total de 37 sacos que contenían aproximadamente una tonelada de cocaína dentro de la hielera del barco. Tres costarricenses fueron detenidos.
El 5 de junio, en la zona del humedal Térraba-Sierpe la Policía de Fronteras ubicó una bodega en la cual había tonelada y media de cocaína.
El ministro de Seguridad, Mario Zamora, afirmó que se está en busca de las personas relacionadas con este cargamento.
El pasado viernes el Ministerio de Seguridad dio a conocer que Oficiales del Grupo de Operaciones Especiales (Gopes) del Servicio Nacional de Guardacostas, con apoyo aéreo de un avión de los Estados Unidos, interceptaron una embarcación cargada con armas de fuego, también en el Pacífico Sur.
Las autoridades judiciales informaron que en la embarcación hallaron un fusil de asalto AK-47, una escopeta, ocho armas tipo AR-15, una pistola tipo Beretta, cuatro pistolas Glock y 2.500 litros de gasolina.
Este tipo de armas han sido decomisadas a distintos grupos criminales en el país vinculadas a actividades de narcotráfico y sicariato.





