Óscar Ramírez, entrenador de Liga Deportiva Alajuelense, advirtió sobre la dificultad que representa enfrentar a Motagua en las semifinales de la Copa Centroamericana y destacó que los pequeños detalles, la concentración y la toma de decisiones podrían marcar la diferencia en el compromiso de ida.
El conjunto rojinegro visitará este jueves al equipo hondureño, a las 7:00 p. m., en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, con el objetivo de conseguir un resultado favorable de cara al partido de vuelta.
Ramírez reconoció el trabajo que ha desarrollado Motagua bajo la dirección técnica de Javier López y anticipó una serie equilibrada entre dos equipos que buscarán imponer sus condiciones para acercarse a la final.
“De Motagua ha venido haciendo un muy buen trabajo, hay mejora y trabajo acumulado, hay constancia del profesor Javier y eso lo ha potenciado, va a ser un partido muy parejo, de pequeños detalles”, explicó el técnico manudo.
Uno de los aspectos que más atención ha recibido durante la preparación de Alajuelense es el balón parado, una de las herramientas ofensivas del conjunto hondureño que el cuerpo técnico rojinegro ha estudiado mediante el análisis de video.
“Los pequeños detalles es importante para poder controlar, ellos tienen su juego de balón parado, y al final como todo es toma de decisión de los muchachos, todas esas circunstancias y ahí se ve el trabajo, el video, la concentración durante los 90 minutos, el balón parado lo hemos venido repasando”, afirmó.
El entrenador también señaló que, aunque existe una idea definida para afrontar el encuentro, las circunstancias que se presenten durante el juego pueden obligar a modificar el planteamiento inicial.
“Los que hemos estado en este tipo de partidos, siempre se arranca con una convicción o un planteamiento definido, hay diferentes situaciones que pueden cambiar mucho el rumbo del partido y hay que interpretar en el momento, confiamos en lo nuestro, hay muchos factores que influyen sobre eso”, comentó.
Además, Ramírez calificó la Copa Centroamericana como un torneo cada vez más exigente y destacó la posibilidad de que la final enfrente a clubes de Costa Rica y Honduras, en medio de la rivalidad entre las principales ligas de la región.
“Es un torneo diferente, ahora está la posibilidad de una final mixta, un hondureño o un tico, o dos hondureños y dos ticos, las mejores ligas de Centroamérica, el torneo que sigue es más difícil, máximo para nosotros, el ser Tricampeones aumenta la responsabilidad”, expresó.
Alajuelense afrontará así una nueva prueba internacional, en la que deberá combinar su experiencia en estas instancias con la atención a los detalles que Ramírez considera fundamentales para superar a Motagua y acercarse a otra final regional.





