El presidente de la Federación Costarricense de Fútbol defendió la gestión del actual Comité Ejecutivo y cuestionó las declaraciones de su antecesor sobre la situación financiera que encontró la Federación.
Osael Maroto no guardó silencio ante los cuestionamientos realizados por Rodolfo Villalobos sobre la situación económica con la que la actual administración recibió a la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF).
Villalobos había cuestionado recientemente cómo la Federación pudo asumir contrataciones de salarios elevados, entre ellas las de Horacio Elizondo, Gustavo Alfaro y Marcela Trejos, mientras enfrentaba, según sus declaraciones, deficiencias económicas. Ante esto, Maroto respondió durante una comparecencia y aseguró que la realidad financiera encontrada por el actual Comité Ejecutivo era más complicada de lo que se ha señalado públicamente.
El jerarca explicó que las finanzas de la Federación presentaban pérdidas importantes de flujo de efectivo y además existía un crédito con la FIFA. Según Maroto, el anterior Comité Ejecutivo dejó aproximadamente $4,5 millones en pérdidas de flujo, además de un crédito de $3 millones con FIFA.
“La Federación en el anterior Comité Ejecutivo más o menos tuvo pérdidas de flujo de $4.500.000, que fue cuando la recibimos, más un crédito de $3.000.000 con FIFA”, afirmó Maroto.
De acuerdo con el presidente federativo, la nueva administración tuvo que comenzar su gestión realizando recortes y tomando decisiones presupuestarias para enfrentar la situación económica.
“Con esa situación tan en contra empezamos a hacer recortes, asumiendo que las cuentas por pagar estaban al día”, explicó.
Maroto también defendió las contrataciones cuestionadas por Villalobos y aseguró que estas podían ser cubiertas gracias al crecimiento en los ingresos provenientes de los patrocinadores de la Federación.
Según el dirigente, la administración logró duplicar la cantidad de patrocinadores que tenía la FCRF cuando asumió el actual Comité Ejecutivo, lo que permitió generar los recursos necesarios para afrontar las contrataciones.
“Comenzamos a hacer recortes y el presupuesto se dio para hacer esas contrataciones”, señaló Maroto.
Sin embargo, el punto más fuerte de su respuesta llegó cuando cuestionó que Villalobos no mencionara, según su versión, el tamaño del déficit que encontró la actual administración.
“El hueco era por arriba de los $2.000.000-$3.000.000, algo que don Rodolfo no hace mención”, manifestó.
Maroto reconoció que la situación financiera era complicada, pero insistió en que las decisiones tomadas posteriormente estuvieron acompañadas por una estrategia para aumentar los ingresos de la Federación.
El presidente de la FCRF también advirtió que explicar con detalle el estado financiero recibido requeriría mucho más tiempo que una entrevista breve.
“Necesitaríamos más de una entrevista o más de cinco minutos para explicarlo a fondo”, afirmó.
De esta manera, el actual jerarca de la Federación respondió directamente a los cuestionamientos de su antecesor y defendió que las contrataciones realizadas durante su administración estaban respaldadas por el presupuesto y por el aumento de los ingresos provenientes de patrocinadores.
El intercambio entre ambos dirigentes vuelve a poner sobre la mesa la situación económica de la Federación Costarricense de Fútbol y las diferencias entre las versiones sobre las condiciones financieras en las que se produjo el cambio de administración.





