La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó este 6 de abril de 2026 una actualización integral de sus directrices para el tratamiento de la dependencia a los opioides y la prevención de sobredosis. El nuevo documento técnico surge en un momento crítico de salud pública global y busca ofrecer una hoja de ruta basada en evidencia para los sistemas de salud nacionales.
Las guías renovadas incluyen recomendaciones sobre el tratamiento farmacológico (uso de metadona y buprenorfina), el apoyo psicosocial y el manejo comunitario de las sobredosis. Estas directrices enfatizan que los servicios deben ser accesibles, asequibles y centrados en los derechos humanos para reducir el estigma asociado al consumo.
Costa Rica ante las nuevas directrices
Aunque estas pautas no son de carácter obligatorio para los Estados miembros, funcionan como un marco de referencia esencial para mejorar los servicios locales. Según la Dra. Lissete Rodríguez Yebra, Decana de Farmacia de la UCIMED, el país ya cuenta con avances, pero aún enfrenta brechas importantes.
«En Costa Rica ya se aplican algunas medidas, como el uso de la metadona y la atención médica, pero aún hay limitaciones en el acceso y en el uso de protocolos más modernos. Estas nuevas guías sirven como referencia para mejorar y ampliar el tratamiento en el país».
La «pandemia silenciosa» en el país
El panorama epidemiológico en Costa Rica revela que la dependencia a estas sustancias ha dejado de ser un problema marginal para infiltrarse en diversos estratos sociales. El Dr. Roberto Salvatierra, docente de medicina de la Universidad Hispanoamericana, advierte que el consumo está creciendo en poblaciones que antes no se consideraban de riesgo.
“Se observa un aumento del uso de drogas como el Tramal (tramadol) especialmente en mujeres de clase media y media alta. Existe además una preocupación creciente por el incremento de muertes y adicciones vinculadas al fentanilo, lo que la OPS califica como un problema de nivel pandémico.
El Dr. Salvatierra enfatiza que no basta con el suministro de medicamentos, sino que se requieren protocolos que integren el manejo psicológico y social.
Para que el abordaje sea efectivo, la OPS/OMS sugiere que las intervenciones cumplan con los criterios de accesibilidad, evidencia científica y reducción del estigma para los pacientes que ya sufren la adicción.
Noticias Columbia consultó sobre estas medidas al Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica. Este colegio no contestó nuestra solicitud. El ministerio de Salud nos remitió al IAFA, que gestionará una reacción para este martes.





