Policía Judicial compartió una lista que puede ser de gran ayuda para eventuales denuncias así como proteger a niños, niñas y adolescentes.
El OIJ hace un nuevo llamado a padres de familia, encargados, docentes, personal de salud y cuidadores, para que estén alertas ante posibles señales de abuso sexual o violencia física en contra de menores de edad.
En el 2025, en promedio, la Sección Especializada en Violencia de Género, Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes del OIJ, atendió 16 casos por mes relacionados con incumplimiento o abuso de los deberes parentales. Eso incluye hechos de violencia física.
En cuanto a abuso sexual, el promedio fue de 17 casos por mes en el 2025.
Durante una conferencia de prensa este miércoles, la Policía Judicial hizo énfasis en las señales físicas y las de comportamiento que deben considerarse como alertas. Esas llamadas de atención son claves cuando se quiere confirmar o descartar un cuadro de violencia.
Por ejemplo:
-Lesiones inexplicables en el cuerpo. Tal es el caso de niños que llegan a la escuela y los docentes pueden detectar moretones o marcas de fajazos.
-Dolores de cabeza y estómago sin aparente razón médica.
-Picazón o lesiones en zonas genitales o manchas en la ropa interior.
-Cambios en el comportamiento.
Regresiones: Vuelven a etapas anteriores en su desarrollo como no controlar esfínteres (mojar la cama o la ropa), alteraciones del sueño y el miedo a estar solos en un lugar que nos les producía temor. Rechazo a estar en algunos lugares.
-Dejar de comer.
-Pérdida de interés en actividades que le gustan como deporte o arte.
-Temor desmedido hacia personas adultas.
-Aislamiento.
-Baja repentina en el rendimiento escolar.
-Tristeza constante, llanto espontáneo o sin explicación.
Con estas manifestaciones, niños, niñas o adolescentes podrían estar pidiendo ayuda “a gritos”, aunque no lo expresen de esa forma.
Datos
Para dimensionar el problema de la violencia física y sexual, vamos a repasar las estadísticas solo de la sección especializada, que generalmente abarca casos de la provincia de San José.
En el 2025 hubo 200 casos relacionados con incumplimiento o abuso de la patria potestad y los deberes parentales. En lo que va de este 2026 se contabilizan 120.
En cuanto a delitos de abuso sexual contra personas menores de edad, en el 2025 fueron 205 casos y este año la cifra va por 155.
A estos delitos habría que sumar otros como las relaciones sexuales de adultos con personas menores de edad, las violaciones, la seducción por medios electrónicos, la tenencia y la producción o difusión de pornografía infantil. Así lo explicó el investigador de OIJ, Roberto Pérez Vargas.

Es necesario recordar que, en muchas ocasiones el ofensor sexual es alguien del núcleo familiar o de confianza. Aprovecha que está en contacto con los menores para actuar y convencerlos de no decir nada bajo amenazas, coacciones o engaños.
El investigador recomienda a los menores de edad contar a personas de confianza cualquier situación que los haga sentir mal o incómodos. En el caso de los adultos, pide creer en lo que dicen los menores como punto de partida.
El diálogo es fundamental para saber qué pasa con los hijos e hijas, cuáles son sus problemas, preocupaciones o inquietudes.
Violencia social
Los menores también están expuestos a más peligros. El pasado 7 de setiembre, un niño de siete años falleció víctima de una balacera contra un vehículo en Pueblo Nuevo de Limón.
Anoche, en El Guarco de Cartago, otro tiroteo contra varias casas dejó heridos en sus piernas a un niño de 10 años y a un adolescente de 15 años, quienes se encuentran estables en el hospital Max Peralta.
El investigador Pérez resaltó que se trata de una población vulnerable que ahora está en un entorno con niveles mayores de violencia social.
En una próxima entrega, hablaremos de los riesgos en entornos digitales como los juegos en línea.





