Analista advierte que el multipartidismo ha debilitado la estabilidad de las fracciones en este siglo.
La próxima fracción oficialista en la Asamblea Legislativa contaría con 31 diputados, consolidándose con la mayoría de las curules del Plenario.
Al representar a un partido nuevo, Pueblo Soberano (PPSO), surgen dudas sobre cuáles elementos unen a los futuros legisladores y cómo harán para mantenerse unidos.
Según declaraciones de la actual jefa de la bancada chavista, Pilar Cisneros, existen factores por los cuales considera que permanecerán bajo la bandera de la agrupación y agregó que los diputados no tendrán interés en declararse independientes.
«El amor por Costa Rica, las ganas de que este sea un país realmente pujante, desarrollado, igualitario; la necesidad absoluta que este país avance como tiene que avanzar a un buen ritmo y que las obras no se tarden 50 años, 30 años, 20 años o no se hagan nunca. Hay que facilitarle la vida a los empresarios, a los emprendedores; hay que insertar a Costa Rica en un mundo sumamente competitivo, hay que mejorar un montón de leyes que traban el desarrollo de este país, eso es lo que los une. Los une un deseo genuino de una Costa Rica nueva, diferente, donde las cosas se hagan, se hagan bien y sin corrupción.
¿Cómo evitar las rupturas? Pues manteniendo al grupo cohesionado con el objetivo claro de que aquí lo que se pretende es lo mejor para Costa Rica; no lo mejor para los amigos y amigotes, no lo mejor solo para para un partido, aquí está muy por encima de la bandera del partido, está la bandera tricolor y yo creo que eso los va a mantener muy unidos, muy cohesionados y sin ninguna gana de ser un diputado independiente que difícilmente va a sacar ningún proyecto a flote», afirmó Cisneros.
En Noticias Columbia conversamos con diferentes diputados electos del oficialismo para conocer sus posiciones al respecto.
El representante de la provincia de Alajuela y abogado del presidente Rodrigo Chaves, José Miguel Villalobos, enumeró una serie de elementos que tienen en común los futuros legisladores.
«Nos unen los compromisos de campaña esbozados en el programa de gobierno que presentó doña Laura Fernández. Nos une la continuidad del gobierno de don Rodrigo Chaves. Nos unen los principios del Partido Pueblo Soberano expuestos en sus estatutos y programas. Nos unen los mensajes y compromisos que adquirimos con la comunidad que nos dio masivamente el voto el pasado primero de febrero. Nos unen muchas cosas. Nos unen las amistades que tenemos entre nosotros.
Nos unen los compromisos que adquirimos en nuestras comunidades, en nuestros sectores, con todos los grupos sociales con que nos reunimos y trabajamos todo a través de un hilo conductor que es el programa de gobierno que presentó doña Laura Fernández.
Eventuales discusiones siempre se van a dar, eso es normal en una democracia, pero todos estamos sometidos a un principio de disciplina y de jerarquía a través de nuestra presidenta electa, a quien elevamos un compromiso de respeto y de dedicación a los planteamientos que ella le hizo al país. ¿Divisiones? No veo que sean posibles que se den, creo que somos una fracción absolutamente unida, clara y comprometida con Costa Rica», mencionó Villalobos.
En la misma línea se refirió el diputado electo, Antonio Barzuna, quien añadió que comparten la ideología, tanto en lo social como en lo económico.
«La nueva fracción legislativa del Partido Pueblo Soberano, con sus diputados electos, estamos muy unidos, estamos trabajando juntos, estamos coordinando equipos de trabajo en una serie de temas, estamos en constante comunicación, tenemos valores comunes. Somos conservadores en lo social, somos liberales en lo económico, somos pro mercado, así que estamos trabajando, estamos en constante comunicación y estamos más unidos que nunca», aseguró Barzuna.
Por su parte, el exministro de Hacienda y próximo legislador oficialista, Nogui Acosta, mencionó que, al menos en el mediano plazo, no visualiza una ruptura dentro de la futura bancada.
«Somos un grupo consolidado de representantes de diferentes sectores que hoy están dentro del Partido Pueblo Soberano y que tienen intereses por el país. Yo no veo a ninguno saliéndose en el corto plazo ni en el mediano plazo», indicó el economista.
Durante este siglo, se ha observado una tendencia a la fragmentación en las bancadas legislativas.
Así lo explicó el analista político, Gustavo Araya, quien añadió que esto se debe al multipartidismo y a factores internos propios de las agrupaciones políticas.
Por este motivo, el experto señaló que es esperable que la futura fracción oficialista sufra divisiones, como ya ocurrió con su representación actual, bajo la bandera del Partido Progreso Social Democrático (PPSD).
«Con excepciones que han sido realmente escasas, como la del Frente Amplio en la actual administración, lo cierto del caso es que incluso hasta la fracción oficialista actual ha sufrido fragmentación. Acordémonos que la diputada Padilla y la diputada Alpízar salieron de la fracción prácticamente, de hecho, aunque una de ellas solo formalmente, pero es una fracción que ha estado enfrentada, cuando menos. Incluso, uno de sus propios miembros, el diputado Morales, ha sufrido persecución o presunta persecución por parte del propio gobierno a través de la DIS.
Entonces, esto hace sospechar que efectivamente con esos antecedentes tenemos una fracción legislativa que, aunque sea mayoritaria de 31 personas para la próxima Asamblea Legislativa, no sería de extrañar en lo absoluto que vaya a haber divisiones, especialmente por los dos motivos que señalé anteriormente. Primero, porque hay una debilidad estructural en los partidos políticos luego del bipartidismo, con este multipartidismo. Acordémonos que Pueblo Soberano no es una organización partidaria bajo los principios doctrinarios de lo que uno podría pensar que es un partido político, no es un partido político habitual, es un partido político que se armó o se estructuró de cara al proceso electoral.
Antes de eso, el chavismo había estado en Aquí Costa Rica Manda, esto se supone que es la coalición de cinco fuerzas y antes de eso había estado con el Partido Progreso Social Democrático. Así que, el chavismo ha mudado de casa en casa, no tiene una casa propia, no tiene una estructuración de liderazgos propios, los ha tomado prestados, por ejemplo, de las corrientes religiosas, los ha tomado de la fragmentación de otros partidos políticos, incluso de los partidos políticos que el propio chavismo dice odiar o adversar.
Entonces, lo que uno podría esperar es que efectivamente haya una fracción que se divida, es una fracción que comúnmente podríamos llamar un armado de una fracción legislativa, no necesariamente hay liderazgos cultivados a la luz del partido. No necesariamente todas y todos comulgan con una sola ideología, no todos y todas comulgan con una sola propuesta programática y mucho menos todos provienen de los mismos lugares», advirtió el politólogo.





