La vacuna rusa contra la COVID-19 despierta tensiones políticas en Bosnia

Sarajevo, 12 ago (EFE).- Representantes políticos de los serbios de Bosnia-Herzegovina mostraron este miércoles interés por la vacuna rusa contra la COVID-19, mientras que en el ente común de musulmanes y croatas abogan por seguir las decisiones de la Unión Europea (UE).

Según la emisora serbobosnia RTRS, el primer ministro del ente, Radovan Viskovic, declaró hoy que habría que tomar decisiones ya para adquirir a tiempo la vacuna.

Viskovic indicó que lo importante es que Bosnia-Herzegovina "se coloque en la cola por la vacuna en cuanto aparezca en el mercado".

También el miembro serbio de la terna presidencial bosnia, Milorad Dodik, que suele recalcar sus buenas relaciones con Rusia, dijo que confía en la eficacia de la vacuna rusa, según el portal bosnio Oslobodjenje.

No obstante, el director del serbobosnio Instituto de Salud Pública, Branislav Zeljkovic, mostró su cautela al respecto al indicar que las vacunas son medicinas de alto riesgo y "es necesario evaluar si (la vacuna rusa) cumple los estándares" requeridos en Bosnia-Herzegovina.

Por otro lado, Goran Cerkez, adjunto al Ministro de Sanidad del ente musulmano-croata, indicó que respecto a la adquisición de la vacuna esta entidad "seguirá la política de la UE, la postura de los expertos sanitarios mundiales y de los principales investigadores".

El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró ayer que Rusia se ha convertido en el primer país del mundo en registrar una vacuna contra la COVID-19, que calificó de "eficaz" y capaz de crear una "inmunidad estable".

Por ahora se prevé la inmunización en Rusia, pero se desconoce cuando se comercializaría fuera del país.

Decenas de vacunas contra la COVID-19 de encuentran en fase de desarrollo en el mundo, y hay opiniones de que la vacuna rusa no ha pasado todas las fases de investigaciones.

Bosnia-Herzegovina, de unos 3,8 millones de habitantes, está formada por dos entes con gran autonomía, la llamada República Srpska, de mayoría serbia, y la Federación de musulmanes y croatas, dividida a su vez en diez cantones.

Las divisiones étnicas y continuas peleas internas, y el escaso poder del Gobierno central ralentizan las reformas para ingresar en la UE.

Pero aunque Bosnia-Herzegovina es un país muy descentralizado, la importación y distribución de productos médicos y medicinas es una de las pocas esferas en que se decide a nivel estatal.EFE

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